
De Corea a México: por qué la afición mexicana adopta a extranjeros durante el Mundial 2026
Durante los festejos del Mundial, se han multiplicado las escenas donde la afición mexicana acoge y celebra con seguidores de otros países, llegando incluso a gestos simbólicos como “nacionalizar” a hinchas extranjeros,...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Durante los festejos del Mundial, se han multiplicado las escenas donde la afición mexicana acoge y celebra con seguidores de otros países, llegando incluso a gestos simbólicos como “nacionalizar” a hinchas extranjeros, como ocurrió con Corea del Sur. Aunque para muchos esto es solo entusiasmo deportivo, el fenómeno revela una dimensión social más profunda. Alessandro Questa Rebolledo, profesor-investigador en la Universidad Iberoamericana, sostiene que estas expresiones reflejan una característica cultural arraigada: la fascinación mexicana por lo diferente.
Esta actitud, que trasciende el ámbito futbolístico, permite comprender por qué la hospitalidad y la integración de forasteros son comunes durante eventos masivos. Según el especialista, la tendencia a incorporar al otro se observa desde la gastronomía hasta el arte. Los mexicanos muestran una habilidad constante para adoptar elementos internacionales y convertirlos en parte de su identidad colectiva.
Los detalles
La integración del extranjero en la fiesta mexicanaEn las celebraciones de la Copa del Mundo, la comunicad mexicana se traduce en acciones concretas. Es común ver cómo a los visitantes se les ofrece una camiseta de la Selección, un sombrero típico o una bandera nacional, símbolos que los integran temporalmente al grupo. La comida también juega un papel central: invitar a extranjeros a probar tacos, bebidas tradicionales o antojitos se convierte en un ritual de bienvenida.
El especialista explica que estos gestos, más allá de la cortesía, actúan como mecanismos de integración social. “A las y los extranjeros inmediatamente se les da cerveza, se les invita un taco dorado, una garnacha para luego ver al extranjero con fascinación aguantar el picante. Es un asunto de demostrar quiénes somos.
De transformación del otro en términos casi inconscientes para acercarlo a nosotros”, señala. Esta dinámica revela una voluntad de acercar al otro, de transformarlo y hacerlo partícipe de la comunidad, aunque sea por un instante. En este contexto, la hospitalidad mexicana se convierte en una herramienta de unión, donde el visitante es acogido y convertido en protagonista de la celebración, borrando barreras culturales de manera simbólica.
Qué dicen los expertos
El Mundial como espacio de encuentro entre diversas nacionalidades Otro aspecto que destaca el investigador es la capacidad de los festejos mundialistas para suspender por un momento las jerarquías y las diferencias del día a día. Durante la euforia colectiva, las normas sociales se relajan y surge una especie de igualdad ficticia en la que todos comparten la misma emoción, sin distinciones. “Hay sociedades más intolerantes o desconfiadas del otro.
En México, somos capaces de invitar al coreano a nuestra casa a comer. En las celebraciones hay una especie de igualdad ficticia, pasajera, efímera, en donde todas y todos somos iguales”, expresa el académico. Los videos virales en los que aficionados nacionales y extranjeros intercambian abrazos o besos ilustran esa convivencia espontánea que surge en el marco de la fiesta futbolística.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





