
De la goleada 5 a 0 a Argentina a un funeral de 120.000 personas: el gol en contra que se volvió la peor tragedia de los Mundiales
Cuando la pelota cruzó la línea y entró al arco, cuando la derrota se hizo inevitable y la promesa de una Selección Colombia arrolladora se deshizo en el aire, Andrés Escobar se agarró la cabeza con las dos manos y miró...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Cuando la pelota cruzó la línea y entró al arco, cuando la derrota se hizo inevitable y la promesa de una Selección Colombia arrolladora se deshizo en el aire, Andrés Escobar se agarró la cabeza con las dos manos y miró el piso. Después miró al cielo. Después miró a su arquero, Óscar Córdoba, que no tenía nada para hacer.
Escobar había intentado despejar un centro rasante del estadounidense John Harkes al área colombiana y la había desviado él mismo hacia su propia red. Eran los 35 minutos del primer tiempo. Era el 22 de junio de 1994.
Los detalles
Era el Rose Bowl de Pasadena, en California. Colombia perdió ese partido 2 a 1 y quedó automáticamente eliminada del Mundial de 1994 sin superar la fase de grupos. Diez días después, alguien esperaría a Andrés Escobar en el estacionamiento de una discoteca de Medellín.
Una Selección que era una promesaColombia llegó al Mundial de Estados Unidos 1994 hecha una tromba y, por lo tanto, era una verdadera candidata a la Copa. Meses antes de ese Mundial, la selección dirigida por Francisco “Pancho” Maturana y capitaneada por Carlos “El Pibe” Valderrama le había ganado 5 a 0 a la Argentina, en una histórica goleada que conmocionó al Estadio Monumental y complicó a la Selección que dirigía Alfio “Coco” Basile: la albiceleste venía de ser subcampeona del mundo en Italia 90 y tuvo que entrar al Mundial de Estados Unidos por la ventana del repechaje. La goleada de los de Maturana selló ese destino.
Valderrama gambeteaba en el mediocampo y los goles los hacían, sobre todo, Freddy Rincón y Faustino Asprilla, por momentos directamente imparables. La defensa de ese equipo jugaba ordenada y su referente era un zaguero central de 27 años que había ganado la Copa Libertadores con Atlético Nacional en 1989 —la primera de un club colombiano en toda la historia—: se llamaba Andrés Escobar. Maturana sabía que Escobar era el sucesor natural de Valderrama en la capitanía cuando el Pibe se retirara.
Qué dicen los expertos
La camiseta número 2, la suya, era sinónimo de orden y liderazgo. A nivel de clubes, solo faltaba una firma para que Escobar dejara el Atlético Nacional y pasara al AC Milan, donde reemplazaría nada menos que a Franco Baresi, histórico capitán de ese equipo italiano y de la Azzurra que, finalmente, resultaría subcampeona en Estados Unidos. A Escobar le faltaban cinco meses para casarse con la odontóloga con la que llevaba cinco años de novio, Pamela Cascardo.
Así estaban las cosas el 22 de junio de 1994. Una eliminación precoz y traumáticaEl primer partido de la Selección Colombia en el Mundial fue un baño de una realidad inesperada: Rumania les ganó 3 a 1. El segundo —nada menos que contra los anfitriones— era prácticamente una final.
La presión extrema ya había empezado antes incluso de viajar: el cuerpo técnico había recibido amenazas que terminaron en cambios en la convocatoria para incluir a Hernán “Carepa” Gaviria, ligado al entorno del Cartel de Medellín. Colombia salió a jugarle a Estados Unidos en el Rose Bowl con la obligación de ganar. El centro de Harkes fue rasante, cruzado.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





