
De Two Door Cinema Club a Jovanotti: el Cruïlla juega todas sus cartas en su cierre
Guillermo CabellosBarcelona, 12 jul (EFE).- Que el Cruïlla es un festival diverso lo teníamos claro desde hacía años. Para muestra, la alineación que ha jugado en la jornada de cierre de su 16.ª edición, en la que han...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Guillermo CabellosBarcelona, 12 jul (EFE). - Que el Cruïlla es un festival diverso lo teníamos claro desde hacía años. Para muestra, la alineación que ha jugado en la jornada de cierre de su 16.
ª edición, en la que han tenido cabida el indie dosmilero de Two Door Cinema, la fiesta fusión de Jovanotti, el pop de Rigoberta Bandini, la contundencia roquera de The Hives y las inclinaciones folclóricas de La Ludwig Band. Así, para abrir el sábado, el enérgico showman italiano Jovanotti, en su primera gran actuación en Barcelona –en verano no hace más que girar por su país, lo que le imposibilita salidas al exterior–, ha desparramado vitalidad, cobijado por bajo, guitarra, percusiones, teclados y un coro. Vestido con una camisa empapada desde el segundo tema y unos pantalones rosa unidos a su cuerpo por unos tirantes, Lorenzo Cherubini ha arrancado con 'Attaccami la spina', 'Gimme five' y 'Penso positivo', declaración festiva en toda regla.
Los detalles
En una hora y media de funk, soul, hip hop, italodisco y cualquier otro sonido que imponga el movimiento, el romano, a ratos guitarra en mano, a ratos tras la mesa, reminiscencia de sus inicios como DJ, ha encendido el festival al grito de "¡Cruïlla, Cruïla, Cruïlla, mi familia! " y de piezas a la altura de 'Bella', 'L'ombelico del mondo' o 'La flaca', homenaje a Pau Donés en su tierra. También formando con un impresionante elenco –dos baterías, unas congas, teclados, contrabajo, bajo, guitarras y coros–, Jon Batiste ha embelesado el Parc del Fòrum con su penetrante voz y una misa góspel pagana.
En su jam, jazz y música negra llaman a la "libertad del alma", que queda plasmada en piezas como 'Tell the truth', 'Freedom' y 'Let God lead', convocatorias al baile acatadas como una orden en el Cruïlla. Aunque para jarana, la de Paco Pecado. En un escenario esquinado, mientras las masas se agolpaban para ver a The Hives y Two Door Cinema Club, el barcelonés ha organizado su particular verbena; 'Tango del clavel', 'Jaranera' y 'Raffaella' mediante.
Con un único largo en su haber, 'Entre bodegas y ferias', el sentimentalismo se ha hecho presente en 'Muere un amor', 'Luna del Mediterráneo' y 'Cachito de pastel'; contraste con la festividad de 'En el club de la plaza', 'Cumbia del pecador' y 'Chicx'. Por su parte, en un registro completamente pop, Paula Ribó, Rigoberta Bandini para los amigos, ha regresado a su ciudad para mostrar de nuevo su 'Jesucrista Superstar', último trabajo publicado en 2025, del que han sonado 'C. T (Club Xavalas Tristes)', 'Simpática pero problemática' o 'Pamela Anderson'.
Qué dicen los expertos
En el set, fiesta de la música contemporánea patria, no han faltado la parodia nacional 'In Spain we call it soledad', su propia versión de 'El amor' de Massiel o la casi eurovisiva 'Ay mamá', acompañadas sobre el escenario de un cuerpo de bailarinas, guitarra, bajo, batería y teclados —comandados por el cómico Esteban Navarro, pareja de la artista. También jugando en casa, La Ludwig Band, grupo del momento en estado de gracia después de su reciente 'Pel barri es comenta', ha salido al Cruïlla con 'El teu amor', 'Rapunzel' y 'On t'has ficat aquesta nit' por bandera. Quim Carandell, dueño del asunto a la voz y guitarra, un brillantísimo saxo de Lluc Valverde y el resto de la banda han desplegado 'Has tornat a venir, Judes', 'Avui hem quedat a les quatre' y 'Dos fills del destí', problemilla técnico mediante, antes de concluir la noche con la sarcástica 'S'ha mort l'home més vell d'Espolla', la costumbrista 'Manela, no vull currar per vostè', la autoflagelante 'Enganyar-te' y la viral 'Xavier, el tècnic de so'.
En paralelo, vestidos de blanco y negro, como manda la tradición autoimpuesta, The Hives han impregnado su carácter punk en el Parc del Fòrum, otra de las bazas del festival, en un concierto de hora y media que ha estrenado la madrugada barcelonesa. 'Enough is enough', 'Main offender' y 'Hooray Hooray Hooray' han servido de puente al universo sonoro de los suecos, rock dosmilero que marcó el sonido independiente del inicio de siglo. Sin abandonar en ningún momento un español macarrónico con el que nos hemos entendido todos, Pelle Almqvist, vocalista y líder de la banda, se ha dado un baño de multitudes bajando a la pista entre 'I hate to say I told you so', 'Come on', 'Walk, idiot walk', para concluir con la reciente 'The Hives forever forever The Hives’.
Tras esto y como cabezas de cartel, con un Alex Trimble trajeado, Two Door Cinema Club ha ofrendado al Cruïlla un set limpísimo, muestra de una educación británica modélica, más en el fondo pop que en las formas hieráticas. Voz, bajo, guitarra, teclado y batería, todos perfectamente acompasados, han entregado lo mejor de una discografía que se hizo fuerte en los años buenos del indie rock, con perlas como 'This is the life', 'Sleep alone' y 'Changing of the seasons'. Los norilandeses, generosos en Barcelona, no se han dejado por el camino 'Undercover Martyn', 'Costume party' y 'You're not stubborn', para terminar, para sorpresa de nadie, con 'What you know', final coral en este Cruïlla.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





