
Dieta mediterránea: cómo influye en el bienestar psicológico de los mayores de 50 años, según la ciencia
El tipo de alimentos que se elige cada día puede tener efectos en el ánimo, la energía y en cómo las personas mayores de 50 años enfrentan los desafíos cotidianos. Comer de manera equilibrada parece estar relacionado...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. El tipo de alimentos que se elige cada día puede tener efectos en el ánimo, la energía y en cómo las personas mayores de 50 años enfrentan los desafíos cotidianos. Comer de manera equilibrada parece estar relacionado con una mejor percepción de la vida y una actitud más positiva frente a las dificultades. Esa hipótesis fue el punto de partida de un estudio publicado en BMJ Open por investigadores de University College London y el Barcelona Institute for Global Health (ISGlobal).
El trabajo, realizado sobre una muestra de adultos mayores en Inglaterra, analizó cómo la adherencia a la dieta mediterránea se vincula con el bienestar psicológico, tanto antes como durante la pandemia de COVID-19. El vínculo entre dieta mediterránea y bienestarLa dieta mediterránea consiste en un patrón alimentario basado en el consumo frecuente de alimentos poco procesados y de origen vegetal, como frutas, verduras, legumbres, frutos secos, cereales integrales y aceite de oliva extra virgen. Según la Harvard Health Publishing, este estilo de alimentación también incorpora pescado, huevos, lácteos y aves en cantidades moderadas, mientras que los productos ultraprocesados, las carnes rojas y los dulces se reservan para un consumo ocasional.
Los detalles
Inspirada en las costumbres tradicionales de los países que rodean el mar Mediterráneo, se caracteriza por priorizar la calidad y la variedad de los ingredientes, el uso habitual de aceite de oliva y la inclusión de pequeñas cantidades de vino tinto en las comidas. El equipo dirigido por Andrew Steptoe, de University College London, y Camille Lassale, de ISGlobal, halló que una mayor adhesión a la dieta mediterránea se vincula con mayores niveles de bienestar psicológico en personas de 50 años o más. El análisis incluyó a 3.
296 participantes, tanto hombres como mujeres de Inglaterra, con una edad media de 68 años. El estudio destaca que los beneficios de la dieta mediterránea sobre el bienestar no dependen exclusivamente de la ausencia de síntomas depresivos ni del nivel socioeconómico. Esta relación se mantiene tras ajustar por factores como ingresos, educación, actividad física, tabaquismo y presencia de enfermedades crónicas.
El artículo científico subraya que el efecto persiste incluso en momentos de estrés social, como ocurrió durante los primeros meses de la pandemia. El descenso en el bienestar emocional durante la emergencia sanitaria mundial resultó menos acusado en quienes mantuvieron una alimentación basada en frutas, verduras, legumbres, pescado y aceite de oliva. En palabras de Camille Lassale, “los resultados deben interpretarse con cautela por tratarse de un estudio observacional, pero la evidencia indica que los componentes básicos de la dieta mediterránea ayudan a regular procesos clave como la respuesta al estrés, la inflamación y la función cerebral”.
Qué dicen los expertos
La investigación también señala el bienestar psicológico, valorado a través de la escala CASP-12. Se trata de un cuestionario diseñado para medir el bienestar psicológico en personas mayores. Evalúa aspectos como control, autonomía, placer y autorrealización a través de 12 preguntas que exploran si la vida tiene sentido, si se disfruta de las actividades cotidianas y si la persona siente energía y optimismo frente al futuro.
Una puntuación más alta en esta escala indica mayor bienestar subjetivo. Elementos clave que sustentan la conexión entre nutrición y ánimoEl estudio se apoyó en datos del English Longitudinal Study of Ageing (ELSA), una encuesta que sigue a personas mayores de 50 años en Inglaterra. Entre 2018 y 2019, los participantes completaron un cuestionario especial en el que anotaron todo lo que comieron y bebieron durante dos días distintos.
Este sistema incluyó más de 200 opciones de alimentos y bebidas, y permitió calcular con precisión la cantidad de nutrientes consumidos, usando referencias oficiales del Reino Unido. Para medir cuán cercana era la alimentación de cada persona a la dieta mediterránea, los investigadores utilizaron el índice rMED. Este puntaje, que va de 0 a 18, toma en cuenta la frecuencia y cantidad de frutas, verduras, legumbres, cereales, pescado, aceite de oliva, carne, lácteos y consumo moderado de alcohol.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





