
Diseñan un gel a base de algas y cáscaras de gamba que conserva la humedad de los cultivos
Sevilla, 28 jun (EFE).- Un equipo de investigación de la Universidad de Sevilla ha desarrollado un material hidroabsorbente a partir de quitosano y alginato, dos compuestos naturales procedentes de cáscaras de...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Sevilla, 28 jun (EFE). - Un equipo de investigación de la Universidad de Sevilla ha desarrollado un material hidroabsorbente a partir de quitosano y alginato, dos compuestos naturales procedentes de cáscaras de crustáceos y algas, que conserva la humedad de los cultivos. Cuando está seco se comporta como una esponja porosa, pero al hidratarse se transforma en una red gelificada que absorbe hasta 60 veces su peso en agua, lo que podría aprovecharse para conservar la humedad del suelo en periodos de sequía y en el futuro para liberar nutrientes de forma controlada en los cultivos, ha informado la Junta de Andalucía en un comunicado.
El trabajo propone una alternativa sostenible a los hidrogeles sintéticos que ya se utilizan en agricultura y jardinería para retener agua en el suelo. Aunque estos materiales resultan eficaces para conservar la humedad, muchos proceden de derivados petroquímicos y presentan una degradación limitada en el medio natural. En este caso, el equipo ha sustituido esas estructuras sintéticas por materiales biodegradables de origen natural con el objetivo de obtener formulaciones con menor impacto ambiental.
Los detalles
La novedad de la propuesta reside en el proceso desarrollado para combinar quitosano y alginato, sin incorporar compuestos sintéticos adicionales. El equipo ha ajustado las condiciones de fabricación para aprovechar la resistencia que aporta el quitosano y la elevada capacidad de absorción asociada al alginato. Además, el calcio actúa como una especie de ‘andamio molecular’ que refuerza la estructura física del material y mejora su estabilidad.
“Esto quiere decir que el hidrogel resultante no se deshace cuando está hidratado y, al mismo tiempo, conserva una elevada capacidad para retener agua. Además, en el futuro este material podría cargarse con fertilizantes o micronutrientes para liberarlos de forma gradual en el suelo”, ha explicado la investigadora de la US Carmen María Granados. El hidrogel diseñado retiene entre 40 y 60 veces su peso en agua, según el tiempo que permanece sumergidos durante el proceso de fabricación.
Además, conserva su estabilidad hasta los 40 grados centígrados, una temperatura elevada para un suelo agrícola, lo que indica que podrían mantener su estructura incluso en condiciones de calor. El equipo ha planteado ahora avanzar en la incorporación de fertilizantes y micronutrientes naturales al hidrogel, así como en la evaluación de su comportamiento en condiciones reales de suelo, con agua de riego y en escenarios adversos como salinidad o acidez; además, analizará su biodegradación y ecotoxicidad. Este estudio ha sido cofinanciado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía; fondos europeos, a través del proyecto ‘Desarrollo de matrices proteicas para la liberación controlada de nutrientes y agua en horticultura y el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





