
EEUU presionó a hijo de “El Chapo” para entregarse y le ofreció beneficios para llevar a otros integrantes del Cártel de Sinaloa, según Los Angeles Times
Agentes federales de Estados Unidos presionaron a Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, para que se entregara y le sugirieron que obtendría un trato favorable si aportaba pruebas o entregaba a otros...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Agentes federales de Estados Unidos presionaron a Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, para que se entregara y le sugirieron que obtendría un trato favorable si aportaba pruebas o entregaba a otros integrantes del Cártel de Sinaloa, según un reportaje del portal Los Angeles Times publicado este lunes 20 de julio, el mismo día en que el cofundador de la organización criminal, Ismael “El Mayo” Zambada, fue condenado a cadena perpetua en Brooklyn. Según fuentes involucradas en el caso y consultadas por el periodista Keegan Hamilton, las autoridades estadounidenses se mantuvieron en contacto con Guzmán López durante las negociaciones y le dejaron claro qué “tipo de cosas serían bien vistas”, sin llegar a dirigir su actividad directamente ni especificar qué personajes podría entregar. “Se hizo un esfuerzo muy significativo por rozar el límite entre no dirigir ninguna actividad, pero dejando claro qué tipo de cosas serían bien vistas”, dijo una fuente al diario californiano.
Según la fuente, lo que esperaban los agentes era que otro de los hijos de El Chapo Guzmán también se entregara, sin especificar si Iván Archivaldo o Jesús Alfredo Guzmán Salazar. Previo a su llegada a EEUU, Guzmán López notificó a los agentes que llegaría pronto y les dio a entender que les convendría estar disponibles. “Joaquín básicamente dijo: ‘Oigan, voy a llegar pronto, les voy a traer algo importante’.
Los detalles
Sabían que se refería a que traería a alguien”, dijo otra de las fuentes. “Nunca esperaron que trajera a Zambada”, precisa el reportaje. La versión oficial de las autoridades estadounidenses Este lunes, tras la sentencia contra el cofundador del Cártel de Sinaloa, el fiscal federal del Distrito Este de Nueva York, Joseph Nocella, sostuvo en conferencia de prensa que Estados Unidos “dejó perfectamente claro que no condona el secuestro” y que Guzmán López “no recibiría ningún crédito” por lo que hizo.
Nocella recordó que el propio Guzmán López, al declararse culpable ante el tribunal, admitió que fue él quien orquestó el secuestro de Zambada y que lo hizo esperando “ganarse el favor del gobierno de los Estados Unidos”. La fiscalía fue categórica: ese método, un secuestro no negociado y no autorizado, fue determinante para que no se le reconociera como cooperación válida. Al ser cuestionado sobre si el FBI o el HSI tenían conocimiento previo del secuestro antes de que ocurriera Nocella no respondió.
Se limitó a señalar lo que consta en el expediente público y agregó que no podía ir más allá porque se trata de “un asunto de investigación continua”. Esa postura oficial se suma que hace días el FBI donó a un museo el avión Beechcraft King Air que transportó a Zambada y a Guzmán López. Un letrero junto a la aeronave indica que las detenciones fueron el resultado de la “Operación Air Kings”, en la que agentes del FBI “ejecutaron con éxito una detención sumamente compleja, secreta y audaz de dos de los fugitivos más buscados del mundo”.
Qué dicen los expertos
El Mayo Zambada es condenado a cadena perpetua Este lunes 20 de julio, el juez federal Brian Cogan condenó a Zambada a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional en la corte del Distrito Este de Nueva York. La sentencia incluyó además una orden de decomiso por 15 mil millones de dólares. Zambada, de 76 años, compareció cojeando ante el tribunal y sin esposas.
Su cabello, antes teñido de negro, se había vuelto completamente plateado. Al hundirse en su silla se le escuchó murmurar “Ay, cabrón”, lo que sugería dificultades para sentarse. Antes de conocer su condena, leyó una carta en español en la que asumió plena responsabilidad por sus crímenes.
“No fui a juicio porque no quería negar la verdad. Lo que hice estuvo mal. No hay justificación para ello”, dijo ante el juez Cogan.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.



