
El año más difícil de Putin: la guerra sin victoria ni paz, los rusos sin internet y sin dinero
RusiaEl año más difícil de Putin: la guerra sin victoria ni paz, los rusos sin internet y sin dineroLa guerra estancada, los ataques ucranianos dentro de Rusia y la economía a la baja erosionan la imagen de...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Surgen avances clave en el escenario mundial. RusiaEl año más difícil de Putin: la guerra sin victoria ni paz, los rusos sin internet y sin dineroLa guerra estancada, los ataques ucranianos dentro de Rusia y la economía a la baja erosionan la imagen de invulnerabilidad del presidente ruso. El Kremlin responde con más censura, más poder para los servicios de seguridad y menos promesas de victoria Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 1 comentarioUna pareja camina frente a un autobús destruido por un ataque con drones en Donetsk, este miércoles. AFPEL MUNDOActualizado Miércoles, 3 junio 2026 - 22:42Opinión Algo pasa en Rusia Rusia Putin anuncia una visita al presidente chino Xi Jinping apenas unos días después del viaje de Trump a Pekín Cuando cayó la URSS y a la vieja Leningrado se la comían las bandas criminales, Vladimir Putin se movía por la ciudad con una pistola de aire comprimido en la chaqueta: "No me salvará, pero me hace sentirme más tranquilo", dijo a un amigo.
Han pasado 30 años, y el presidente ruso ha vuelto a optar por el fetiche a la hora de protegerse, ante una guerra que cada vez golpea más en su territorio y en su economía. La solución ha sido restringir el 3G y el uso de internet en todo el país. Se trataba de desubicar a los drones ucranianos y de evitar que los hastiados rusos se comunicasen demasiado entre sí.
Los detalles
Pero los ataques se suceden, los rusos hablan cada vez más alto y la popularidad de Vladimir Vladimirovich está cada vez más baja. La magia menguante ha tenido que ser reemplazada por la coerción. Por eso, los servicios de seguridad rusos están copando el poder y aterrorizando a otros sectores de la élite con detenciones.
En 2023 se perdió la esperanza en la victoria súbita, en 2025 se perdió la esperanza en la paz urgente de Trump. Ahora la élite y la gente en general empiezan a familiarizarse con la idea de que no están ganando la guerra. Cuando los rusos encendieron sus televisores el 24 de febrero de 2022 vieron a su presidente prometiendo derrotar y desarmar al nazismo en Ucrania.
La propaganda rusa ha cambiado del triunfalismo a la gestión del desgaste: la narrativa ya no trata de justificar la guerra, sino de encubrir el error de Putin de 2022. La alta popularidad del presidente, que hace unos días se quedó afónico tratando de gritar "hurra" con sus tropas, acumula siete semanas consecutivas de descenso (según la encuestadora VTsIOM) o incluso meses de caída (según el centro Levada). "El Putin de antes de la guerra, con el torso desnudo y montando un caballo negro, es ahora imposible de imaginar", señala Alexander Baunov autor del libro Koniec rezhima (El final del régimen), traducido al italiano pero todavía no al español.
Una razón del desgaste es la economía. Las autoridades han tenido que subir los impuestos y reprimir la evasión fiscal. Los tipos de interés siguen siendo altos porque el Banco Central está aplicando una política monetaria restrictiva para combatir la inflación.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





