
El asco de los europeos para incluir insectos en su dieta viene de lejos y es biológico
En Cerdeña hacen un queso de sabor fuerte, picante y de olor aún más fuerte. Se llama casu marzu (en la vecina Córcega se lo conoce como casgiu merzu) Lo de casu/casgiu es fácil de traducir, queso. Lo de marzu/merzu no...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: En Cerdeña hacen un queso de sabor fuerte, picante y de olor aún más fuerte. Se llama casu marzu (en la vecina Córcega se lo conoce como casgiu merzu) Lo de casu/casgiu es fácil de traducir, queso. Lo de marzu/merzu no tanto.
En sardo y corso significa podrido. Ambos se hacen con queso de cabra u oveja. En el caso del primero, se parte del pecorino.
Los detalles
Para pudrirlo, lo abren cuando aún no está del todo curado e introducen larvas de Piophila casei, una mosca; la llaman la del queso. Es una de las contadas excepciones a la aversión que tienen los europeos al consumo de insectos. Ahora, un estudio del sarro dental de sapiens, neandertales y grandes simios apunta a que los primeros no los comen en Europa porque nunca lo hicieron.
Los autores del trabajo, publicado en Science Advances, apuntan a que esta repulsión no es cultural, sino biológica.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





