
El burócrata que se convierte en símbolo de la resistencia por atender sin cita previa (y paga las consecuencias): "No hago caridad, sólo cumplo con el trabajo por el que me pagan"
CRÓNICAEl burócrata que se convierte en símbolo de la resistencia por atender sin cita previa (y paga las consecuencias): "No hago caridad, sólo cumplo con el trabajo por el que me pagan"Tras la denuncia de su propia...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: CRÓNICAEl burócrata que se convierte en símbolo de la resistencia por atender sin cita previa (y paga las consecuencias): "No hago caridad, sólo cumplo con el trabajo por el que me pagan"Tras la denuncia de su propia jefa, Juan Carlos, funcionario de 56 años, recibió un baño de masas de parte de sus vecinos en repudio a la amenaza de la burocracia del SEPE: podrían darle una baja sin sueldo por seis meses y forzarlo a un traslado Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarEl SEPE le inició un procedimiento administrativo a Juan Carlos Nieto (al centro) por atender peticiones de gente sin cita en sus ratos libres. Hubo ya una manifestación para expresarle apoyo. Fátima AlonsoEFEManuel NietoActualizado Domingo, 7 junio 2026 - 16:34«Tengo claro que voy a seguir haciendo el trabajo por el que me pagan, que es atender al ciudadano, y no estar de brazos cruzados y decirle a la gente que se vaya a internet a pedir una cita», desafía Juan Carlos Nieto, el héroe de Mérida que el pasado miércoles recibió el apoyo popular de sus vecinos a raíz de una amenaza de sanción por parte del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), en el que trabaja desde hace 15 años.
¿De qué acusan a este funcionario? De resolver en sus ratos libres los trámites de personas que se acercan a su oficina sin cita previa y de no exigirles documentación que ya está en poder de la administración. La burocracia del Estado considera que estos son verdaderos pecados (faltas graves, según sus Escrituras), cuya penitencia no sería ni rezar tres padrenuestros ni sellar 20 documentos, sino padecer seis meses de baja sin goce de sueldo, con la posibilidad de un destierro forzoso a otra delegación.
Los detalles
A ese atropello divino, 300 vecinos de Mérida le han intentado poner freno con una concentración frente a la sede del SEPE de la calle Baviano: hubo recogida de firmas, pancartas y peticiones de dimisión para los superiores de Juan Carlos. La protesta estuvo organizada por el sindicato extremeño 25 de Marzo y el Campamento Dignidad. Juan Carlos, el burócrata de 56 años y barba canosa cuyos actos de arrojo consisten en firmar papeles para que los desempleados cobren el paro o reciban ayuda en Cáritas, tuvo un merecido baño de masas.
Aprovechó el recreo del bocadillo para agradecer el espaldarazo de su querido pueblo, que lo adoptó hace 17 años cuando llegó como funcionario de Correos, ya con dos décadas de experiencia en su Madrid natal. «No es caridad, no es nada excepcional lo que hago, es cumplir con mi trabajo», manifestó, visiblemente emocionado, entre aplausos. No le sobró el tiempo para agradecer el apoyo de su gente: a las 11 pegó la vuelta hacia su puesto de trabajo para seguir atendiendo a desempleados en apuros.
En la oficina, el ambiente de trabajo es «tenso», según describe este fanático colchonero ante Crónica. Hasta hace tan solo unos años, trabajaban ocho personas; hoy son tres, más una jefa, dentro de una ciudad de 60.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





