
El calor extremo se convierte en una amenaza permanente para la salud: cada grado eleva un 35% la mortalidad
El inicio del verano ha estado marcado por la primera ola de calor del año en España, un episodio que se prolongó durante cinco días consecutivos, mientras la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) advierte de un nuevo...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: El inicio del verano ha estado marcado por la primera ola de calor del año en España, un episodio que se prolongó durante cinco días consecutivos, mientras la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) advierte de un nuevo repunte de las temperaturas esta semana que podría derivar en una segunda ola. En paralelo, el último episodio de calor extremo en Europa ha dejado registros históricos en más de una decena de países y se asocia a más de 1. 300 fallecimientos en distintos puntos del continente.
Ante esta situación, este martes se ha presentado una nueva edición del Observatorio de Salud y Medio Ambiente elaborado por DKV e ISGlobal, que advierte de que el calor extremo ha dejado de ser una anomalía estacional para convertirse en un factor de riesgo estructural para la salud pública. El informe subraya además su carácter transversal, ya que sus efectos no se limitan a la salud de la población, sino que alcanzan al sistema sanitario, el bienestar infantil, la productividad laboral y la resiliencia de infraestructuras críticas. El estudio cuantifica el impacto del calor: por cada grado de aumento de la temperatura ambiental, la morbilidad asociada crece un 18% y la mortalidad un 35%, mientras que en personas mayores de 65 años el efecto sobre la morbilidad puede llegar al 25%.
Los detalles
En el ámbito cardiovascular, añade, cada grado adicional se asocia con un incremento del 2,1% en la mortalidad, una cifra que durante olas de calor extremo puede escalar hasta el 17%. Por su parte, la doctora Elizabeth Diago, del ISGlobal, ha advertido durante la presentación de que las proyecciones a largo plazo son especialmente preocupantes: “De cara a 2050, la mortalidad podría aumentar casi cuatro veces y, para 2080, más de seis veces”. La ansiedad aumenta un 43%Más allá de los efectos más inmediatos, como el golpe de calor, el informe alerta de un impacto significativo en la salud mental, el embarazo y la aparición o agravamiento de distintas patologías.
En concreto, los episodios de calor extremo se asocian con un aumento del 43% en los casos de ansiedad y del 26% en los de depresión, mientras que durante el embarazo se vinculan con mayor riesgo de parto prematuro, bajo peso al nacer e incluso muerte fetal. Aunque las olas de calor afectan a toda la población, el estudio identifica grupos especialmente vulnerables por factores físicos y socioeconómicos. Entre ellos destacan las personas mayores, donde la ola de calor de 2003 elevó la mortalidad en más de un 30% en el grupo de mayores de 85 años, así como las mujeres, que en 2022 registraron un 56% más de muertes asociadas al calor que los hombres.
También se señalan mayores riesgos en personas con discapacidad, trabajadores al aire libre y población infantil, en cuyo caso se ha observado un incremento de hasta el 25,4% en las visitas a urgencias pediátricas por fiebre durante episodios de alerta por altas temperaturas. “Preparar” a los pacientes ante las olas de calorDurante la presentación del informe se ha celebrado la mesa redonda “El impacto climático en la atención médica y el sistema asegurador”, en la que distintos expertos han analizado los efectos de las altas temperaturas sobre la salud y las estrategias de respuesta, según recoge Europa Press. El jefe del Departamento de Cardiología de Quirónsalud, Roberto Martín, ha defendido la necesidad de anticiparse a las olas de calor en pacientes con patologías cardiovasculares mediante el ajuste de la medicación y un mayor seguimiento clínico.
Qué dicen los expertos
Según ha explicado, estos pacientes suelen descompensarse durante los episodios de calor intenso, por lo que considera clave adaptar el tratamiento con antelación. El especialista ha advertido además del impacto de las temperaturas nocturnas elevadas, especialmente cuando no descienden de los 25 grados, ya que este factor favorece el aumento de la tensión arterial y la aparición de eventos cardiovasculares. En este sentido, ha recomendado a las personas mayores evitar la exposición al calor en los días más extremos y optar por actividad física ligera en el interior del domicilio.
Por su parte, Víctor Segura, de la Unidad de Emergencias de Cruz Roja Española, ha señalado que, aunque en los últimos años ha aumentado la concienciación social sobre el riesgo del calor, el nivel de preparación sigue siendo insuficiente. A su juicio, la población continúa percibiendo las altas temperaturas como una molestia más que como una amenaza real para la salud, lo que limita la prevención y la respuesta ante estos episodios.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




