
El drama: Zendaya y Pattinson brillan en una comedia que da miedo (****)
CineEl drama: Zendaya y Pattinson brillan en una comedia que da miedo (****)El noruego Kristoffer Borgli continúa su personal investigación de las enfermedades del alma moderna con una farsa con modales de abismo...
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: CineEl drama: Zendaya y Pattinson brillan en una comedia que da miedo (****)El noruego Kristoffer Borgli continúa su personal investigación de las enfermedades del alma moderna con una farsa con modales de abismo Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 2 comentariosRobert Pattinson y Zendaya en El drama. Luis MartínezSEGUIR AUTORActualizado Jueves, 28 mayo 2026 - 19:38Crítica The Mandalorian and Grogu: nunca te fíes de un muñeco de peluche (***) Crítica Hokum: El terror que devora terror (***) Crítica Yo no moriré de amor: El cine como memoria descarnada en la ópera prima del año (****) La definición clásica afirma que comedia es tragedia más tiempo. Y la interpretación ortodoxa, y por ello también clásica, de la enigmática sentencia nos dice que todo drama visto con cierta perspectiva puede que acabe en ridículo.
Lo que se supone que hace el tiempo es quitar la emoción o el susto a un hecho determinado. Y en ese proceso de desnudamiento, llamémoslo así, lo más grave acaba por parecer liviano. Pero lo cierto es que nada impide dar la vuelta al enunciado.
Los detalles
¿Y si, bien al revés, el drama no fuera nada más que comedia a la que sumamos unas cuantas semanas o meses o, dado el caso, años? Desde este punto de vista, nada impide razonar que es el tiempo el que acerca cualquier hecho a su más trágica inanidad, al absurdo desasistido de argumentos, al simple y evidente horror. Cualquier broma, por inocente que parezca al principio, acaba por enseñarnos al final, y a poco que nos paremos a pensar, todos los prejuicios, manías y crisis que nos acosan.
Pero de eso solo nos damos cuenta cuando nos hacemos mayores. Es decir, tragedia también puede ser comedia adobada en un poco de tiempo. El noruego Kristoffer Borgli lleva años militando en esta creencia.
Su último ejemplo, no por casualidad, se titula El drama, aunque de entrada nada diría que es tal. De hecho, solo al final queda claro. La historia es sencilla.
Qué dicen los expertos
Una pareja a punto de casarse vive los momentos preliminares al gran acontecimiento entre risas, recuerdos de los imperecederos y los laboriosos preparativos de lo que tiene que ser por obligación un día inolvidable. Y así hasta que la novia cuenta un hecho de su pasado quizá insignificante. Lo hace en una velada tras unas cuantas copas de vino y con la única intención de gastar un broma.
Entonces, lo han adivinado, la comedia se vuelve tragedia. Es más, un chiste que apenas tiene una relevancia personal termina por convertirse en la perfecta radiografía de una sociedad, la nuestra, paranoica, esquizofrénica, hipócrita y, lo más evidente, cruel hasta el agotamiento. Una bonita pedrada, sin duda.
Borgli ya había ideado un artefacto similar en la película que le descubrió como un tipo, cuando menos, peculiar: Sick of Myself. Entonces era el narcisismo al que nos hemos arrojado en red el que era sometido a una brillante disección.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





