
El error más común con el aire acondicionado: poner el termostato demasiado bajo eleva el consumo un 19%
Con la llegada de las olas de calor, el aire acondicionado se convierte en uno de los grandes protagonistas del consumo eléctrico de los hogares españoles. Sin embargo, el confort térmico no siempre depende de enfriar...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Con la llegada de las olas de calor, el aire acondicionado se convierte en uno de los grandes protagonistas del consumo eléctrico de los hogares españoles. Sin embargo, el confort térmico no siempre depende de enfriar más. De hecho, muchos usuarios ajustan el termostato varios grados por debajo de la temperatura recomendada, una decisión que apenas mejora la sensación de frescor, pero sí incrementa de forma notable el consumo de electricidad.
Mantener el equipo entre los 24 y los 26 ºC permite ahorrar decenas de euros durante el verano sin renunciar al confort, según expertos en climatización consultados por Raisin. Los hogares españoles fijan el termostato del aire acondicionado a una temperatura media de 21,6 ºC, casi tres grados por debajo del rango de 24-26 ºC recomendado por los expertos. Ese margen, aparentemente pequeño, se traduce en un sobrecoste de hasta 41 euros por temporada en las viviendas donde el equipo funciona durante muchas horas al día, según el II Barómetro del Futuro de la Climatización en España de Daikin, recogido por la Confederación Nacional de Asociaciones de Instaladores y Fluidos (CONAIF).
Los detalles
Cada grado de menos dispara el consumoLa explicación está en el funcionamiento del propio equipo. Por cada grado que el termostato baja de los 24 ºC, el consumo energético aumenta aproximadamente un 8%. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) calcula que utilizar el aire acondicionado unas cuatro horas al día supone un gasto de alrededor de 36 euros al mes.
Si el aparato se ajusta a 21,6 ºC en lugar de 24 ºC, el consumo se incrementa cerca de un 19%, lo que equivale a 21 euros más durante los tres meses de verano. El impacto económico aumenta conforme se prolonga el uso diario del equipo, como se puede ver en estos ejemplos:4 horas al día: unos 21 euros adicionales por verano. 6 horas al día: alrededor de 31 euros más.
8 horas al día: el sobrecoste puede alcanzar los 41 euros por temporada. El problema no es usar el aire acondicionado, sino cómo se utilizaDurante los episodios de calor extremo, el aire acondicionado deja de ser un lujo para convertirse en una herramienta de confort e incluso de protección frente a las altas temperaturas. El verdadero problema aparece cuando se combina con hábitos poco eficientes que obligan al equipo a trabajar más de lo necesario.
Qué dicen los expertos
Corregir estas prácticas permite reducir el consumo sin perder comodidad. Los especialistas recomiendan, además de mantener el termostato entre 24 y 26 ºC, cerrar puertas y ventanas mientras el equipo está en funcionamiento y apagar el aire acondicionado cuando no haya nadie en la vivienda, o utilizar temporizadores si el equipo dispone de ellos. Otros pequeños gastos ‘invisibles’ que se acumulanMás allá del aire acondicionado, otros hábitos cotidianos también tienen un impacto relevante en la economía doméstica.
Un análisis de Raisin España estima que estos pequeños desembolsos pueden sumar cerca de 5. 000 euros al año por hogar. Entre ellos destacan:El desperdicio de alimentos, con un coste estimado de 625 euros anuales por vivienda.
El consumo de agua embotellada, que ronda los 310 euros al año pese a que el 99,5% del agua del grifo en España es apta para el consumo. El llamado consumo fantasma de los aparatos en modo stand by, que añade unos 67 euros anuales a la factura eléctrica. Comisiones, seguros y suscripcionesOtros gastos silenciosos proceden de las finanzas y el ocio.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




