
El gozo de ser gordo: 'Sacresize', el ballet para cuerpos grandes que reivindica la belleza del 'plus size'
DanzaEl gozo de ser gordo: 'Sacresize', el ballet para cuerpos grandes que reivindica la belleza del 'plus size'Alberto Velasco estrena el primer ballet para cuerpos no normativos: "Llevo toda mi vida buscando...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. DanzaEl gozo de ser gordo: 'Sacresize', el ballet para cuerpos grandes que reivindica la belleza del 'plus size'Alberto Velasco estrena el primer ballet para cuerpos no normativos: "Llevo toda mi vida buscando referentes plus size en danza, pero nunca los he encontrado" Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email Comentar Susana F. MarimónActualizado Sábado, 13 junio 2026 - 00:28Cultura Pasado, presente y futuro próximo: Clara Sánchez recomienda tres películas sobre el tiempo y los cambios Espectáculos La batalla infernal y la liberación absoluta de hacerse mayor, 'La Cordero y su ejército' llega a Madrid: "Es una obra dedicada a mi apocalipsis interno" Vaca, nutria, foca, cerdo. Preciosa colección de mamíferos y no tan preciosa colección de insultos.
Insultos que Alberto Velasco ha recibido a lo largo de su vida. «¡Pero son animales preciosos! ¡Las hipopótamas son hermosas!
Los detalles
», dice el bailarín y coreógrafo. Con eso de quien ríe el último ríe mejor -más a gusto y con una buena dosis de regocijo-, Velasco convierte esos insultos, que caen como obuses sobre las personas con sobrepeso, en la fuente de inspiración de Sacresize. El espectáculo -en Teatros del Canal hasta el 7 de junio- pone sobre el escenario nueve cuerpos «refrescantemente gordos, a propósito».
Cada uno es distinto: «Porque cada uno tiene un sonido distinto, una vibración distinta, una forma de moverse que no tiene nada que ver con la del otro». A partir de ahí, la obra despliega dos actos y una coreografía que investiga la «gorditud» y celebra «la tranquilidad y la libertad absoluta» que llega cuando uno entiende que no tiene por qué responder al canon de belleza. A la imposición de ese canon -tantas veces agresivo, incómodo, testarudo e invasivo- Velasco la llama «violencia estética» y «terrorismo corporal»: «Nuestros cuerpos están toda la vida sometidos a un examen constante, a una presión inmensa y atados a vergüenza perpetua».
En esa clave reivindicativa y profundamente política arranca el show, que Velasco abraza como ecléctico y algo errático, con un orgullo desbordante y emoción latente. Una pantalla con una película de 20 minutos abre el espectáculo. Frente a esas imágenes -«que representan la violencia estética del sistema»- comienzan a desenvolverse los bailarines.
Qué dicen los expertos
La pantalla se convierte así en el «villano» al que este batallón de artistas plus size planta cara. Aunque Sacresize tiene el ballet como espina dorsal, Velasco defiende que más es, por lo general, muchísimo mejor. Dancehall, twerking y danza africana encuentran así un punto de encuentro.
«¿Cómo vamos a mostrar toda la capacidad de un cuerpo gordo si no es incluyendo todas estas prácticas? », se pregunta el coreógrafo. Su proyecto tiene una inevitable parte íntima y personal: «Llevo toda mi vida buscando un referente gordo en danza y no lo he encontrado».
Aparece entonces un núcleo mucho más íntimo y esencial en el proyecto del bailarín: «es duro físicamente.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





