
El Inpec anunció nueva investigación interna por videos de fiesta en el pabellón B de la Penitenciaría El Bosque en Barranquilla
El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) abrió una nueva investigación interna tras la aparición de videos que muestran otra fiesta de reclusos en el pabellón B de la Penitenciaría El Bosque, en...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) abrió una nueva investigación interna tras la aparición de videos que muestran otra fiesta de reclusos en el pabellón B de la Penitenciaría El Bosque, en Barranquilla, en los que se observan elementos prohibidos como celulares y bebidas alcohólicas. La reciente filtración de registros audiovisuales, divulgados entre el 8 y el 9 de junio, reactivó la polémica sobre la seguridad y el control en centros penitenciarios. En las imágenes se identifica a varios internos, entre ellos alias Emiro y Camilo Plata, presuntos miembros de la estructura criminal Los Costeños, reunidos en una celda mientras escuchan música a alto volumen, consumen supuestas bebidas alcohólicas y manipulan teléfonos móviles.
Según lo difundido por El Heraldo, la grabación habría sido realizada dentro del propio penal y posteriormente compartida en redes sociales, lo que evidencia de nuevo la presencia de dispositivos de comunicación en un entorno donde su uso está restringido. Repetición de hechos y falta de control institucionalLa Penitenciaría El Bosque ha quedado expuesta por episodios similares en al menos tres ocasiones durante el último año, con epicentro en el pabellón B. El primero de estos eventos se registró en septiembre de 2025, durante la celebración del Día del Amor y la Amistad, cuando circularon imágenes de internos con neveras llenas de cerveza, sistemas de sonido y celulares.
Los detalles
Dos meses después, en diciembre, otro video mostró una nueva fiesta con licor, luces decorativas y parlantes, durante la tradicional jornada de las velitas. En ambos casos, las autoridades anunciaron requisas, decomisos de equipos, investigaciones internas y traslados de algunos internos. Pese a estas medidas, en los meses posteriores la situación no experimentó cambios sustanciales.
La secuencia se repite ahora, casi nueve meses después, con los mismos actores y el mismo escenario. Elementos prohibidos y logística dentro del penalLa reiterada aparición de objetos cuya tenencia está expresamente prohibida en las cárceles del país, como teléfonos celulares, cargadores, parlantes, bebidas alcohólicas y dispositivos electrónicos, fue documentada en cada uno de estos episodios. En operativos anteriores, el Inpec incautó incluso una nevera, armas de fabricación artesanal y varios dispositivos móviles.
El acceso a estos elementos sugiere la existencia de una logística compleja dentro del penal, donde se vulneran los controles habituales y se permite la entrada de objetos vetados. El contexto se agrava en una ciudad como Barranquilla, marcada por altos índices de conflictividad y problemas crónicos de seguridad. Dinámicas internas y denuncias persistentesLas investigaciones previas revelaron denuncias sobre dinámicas irregulares en el pabellón B.
Qué dicen los expertos
Testimonios recogidos por medios locales describen la imposición de “torniquetes”, cobros a otros reclusos y un sistema de sanciones internas. Según estas versiones, el dinero recaudado se emplea para financiar la compra de licor y drogas, lo que explicaría la logística observada en las fiestas. Estas denuncias, aunque no han sido confirmadas judicialmente en su totalidad, resurgen con cada nuevo escándalo, sin que se vislumbren cambios estructurales dentro del penal.
Medidas oficiales tras la nueva filtraciónTras la circulación de los videos recientes, el Inpec anunció la apertura de una investigación interna para determinar las vías de ingreso de los elementos prohibidos, identificar a los responsables de la grabación y establecer si existieron fallas en los protocolos de seguridad o posibles actos de complicidad entre funcionarios. Según precisó la entidad en un comunicado, se evaluarán nuevas sanciones y se procederá al decomiso de los objetos detectados en el material audiovisual. En antecedentes recientes, las respuestas institucionales incluyeron traslados de internos, decomiso de equipos y procesos disciplinarios contra funcionarios.
Sin embargo, los resultados de estas intervenciones son limitados frente a la recurrencia de los hechos. El propio Inpec subrayó que la dirección del centro carcelario aún no se ha pronunciado oficialmente sobre el caso. Mientras tanto, la indignación ciudadana crece ante la repetición de estas escenas y la falta de resultados efectivos.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





