
El juicio político contra la vicepresidenta Sara Duterte marca el futuro de Filipinas
Noel CaballeroBangkok, 5 jul (EFE).- El Senado de Filipinas comenzar a juzgar este lunes a la vicepresidenta Sara Duterte, acusada de corrupci n, quien, de ser hallada culpable, podr a ser apartada de por vida de la pol...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Noel CaballeroBangkok, 5 jul (EFE). - El Senado de Filipinas comenzar a juzgar este lunes a la vicepresidenta Sara Duterte, acusada de corrupci n, quien, de ser hallada culpable, podr a ser apartada de por vida de la pol tica a pesar de postularse como candidata a las elecciones presidenciales de 2028. Duterte, hija del expresidente Rodrigo Duterte (2016-2022), es acusada de cuatro delitos como malversaci n de fondos p blicos y amenazas contra el presidente, Ferdinand Marcos Jr.
, cuando en 2024 afirm haber ordenado matarlo si ella misma era asesinada. En mayo, la Casa de Representantes aprob una moci n para destituir a la vicepresidenta y elev la decisi n a la C mara Alta, compuesta en condiciones normales por 24 miembros. Para condenar a la vicepresidenta se requiere una mayor a de dos tercios del Senado, que resultar a en una inhabilitaci n de por vida para ocupar un cargo p blico, mientras la absoluci n solo necesita nueve votos.
Los detalles
Una culpabilidad no conlleva prisi n, pero s abrir a la puerta a un posterior proceso penal. Meses antes de que el proceso llegara al Senado, Duterte ya hab a anunciado en febrero su intenci n de presentarse a la presidencia en 2028, un movimiento que los analistas interpretaron como un blindaje pol tico anticipado. Elegida en las urnas de manera independiente respecto al l der del Ejecutivo, Duterte y Marcos Jr.
acudieron en t ndem a los comicios de 2022, pero su alianza no tard en desintegrase. En 2025, Duterte ya sobrevivi a un proceso similar que no lleg al Senado por una decisi n del Tribunal Supremo, que encontr defectos de forma en la acusaci n. Desde este lunes los senadores actuar n como jueces en un proceso "muy marcado por la pol tica y las alianzas", seg n los expertos consultados por EFE, pero que en la pr ctica no difiere mucho de un juicio ordinario.
"No se pueden descartar cambios en las alianzas pol ticas entre los senadores dependiendo del peso de los argumentos presentados por ambas partes y el rumbo de la opini n p blica", dice Ronald Holmes, profesor de Ciencias Pol ticas en la Universidad de La Salle. Conforme a la agenda publicada, la Fiscal a, liderada por varios diputados, cuenta con 62 sesiones para presentar sus argumentos y tomar declaraci n de 57 testigos; mientras que la Defensa tiene asignadas 30 jornadas para llamar a 45 testigos. Las vistas tendr n lugar tres d as por semana en las sesiones vespertinas de la C mara.
Qué dicen los expertos
Si no se modifica este calendario, los acad micos ven "muy probable" que la sentencia se conozca antes de final de a o. Cuando se present el caso, Duterte sumaba un c modo respaldo en el Senado que hac a muy complicada una condena. Pero, en la actualidad, con un senador a la fuga, otro detenido y un tercero pendiente de los tribunales, los apoyos de la vicepresidente se encuentran en m nimos.
Desde mediados de mayo permanece en paradero desconocido el senador Ronald dela Rosa para evitar una orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional por su implicaci n en la guerra contra las drogas impulsada por Rodrigo Duterte, cuyo juicio por delitos de lesa humanidad est previsto que empiece en noviembre. Adem s, en junio las autoridades arrestaron al senador Jinggoy Estrada acusado de "saqueo" y un tribunal valora emitir una orden de detenci n contra el senador Rodante Marcoleta, algo que los expertos dan por seguro. Los tres est n vinculados al clan Duterte y quedar an excluidos de participar en el juicio.
"No hay pruebas, pero se puede sospechar de la interferencia del Palacio Presidencial sobre lo que sucede en el Senado", comenta Dennis Coronaci n, decano del departamento de Ciencias Pol ticas de la Universidad de Santo Tomas. Estos cambios dejar an los apoyos firmes de Duterte en nueve, mientras que sus detractores se mantendr an en doce, seg n los acad micos. En un Senado mermado a 21 miembros, si Marcoleta es finalmente detenido, el debate radica en si esos "dos tercios" se calculan sobre el total de 24 senadores (16 votos para condenar) o sobre los legisladores activos, un escenario que rebajar a a 14 los votos necesarios para apartar a Duterte del cargo.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




