
El libro que inspira a Luis de la Fuente para hacer a España campeona del mundo: “La calma es poder” y otras ‘Meditaciones’ íntimas de Marco Aurelio
Luis de la Fuente está leyendo las Meditaciones de Marco Aurelio. Lo confesó en la rueda de prensa previa al partido contra Bélgica en Los Ángeles. De él ha extraido y hecho suyo que “la calma es poder” o que “lo que es...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Luis de la Fuente está leyendo las Meditaciones de Marco Aurelio. Lo confesó en la rueda de prensa previa al partido contra Bélgica en Los Ángeles. De él ha extraido y hecho suyo que “la calma es poder” o que “lo que es malo para el panal es malo para la abeja”, reflexiones que traslada a su trabajo con la Selección y a los jugadores.
Solo con la cabeza fría, entiende el entrenador, pueden tomarse decisiones adecuadas incluso bajo una gran presión, como la que suponen las eliminatorias del Mundial. Su acierto con los onces pero sobre todo con los cambios, con la gestión de los 90 minutos, están siendo determinantes. Meditaciones fue escrito hace casi 1.
Los detalles
900 años por un hombre que gobernaba el mayor imperio del mundo. Marco Aurelio fue emperador de Roma entre el 161 y el 180 d. Se trata de uno de los textos filosóficos más leídos de la historia, pero él nunca pretendió que fuera así.
De hecho, no es un libro en el sentido convencional, sino doce cuadernos de notas privadas a sí mismo para no perder el rumbo. Los redactó en griego -la lengua de los pensadores que admiraba- mientras dirigía campañas militares contra tribus germánicas en las fronteras del norte del Imperio, a orillas del río Danubio. Marco Aurelio no les puso título ni los compartió.
El manuscrito sobrevivió por accidente, a través de copistas medievales, y no se imprimió hasta 1559, cuando el erudito alemán Wilhelm Xylander publicó la primera edición en Zúrich. “Lo que es malo para el panal es malo para la abeja”El contenido de esos cuadernos es una mezcla de recordatorios, reproches propios y reflexiones sobre cómo comportarse. Marco Aurelio gobernaba un imperio de entre 60 y 75 millones de personas, según las estimaciones de los historiadores modernos, enterró a ocho de sus hijos y gestionó la llamada Peste Antonina -probablemente viruela-, que mató a entre 5 y 10 millones de personas.
Qué dicen los expertos
En ese contexto escribía frases como la del panal y las abejas, que en el libro VI. 54 expresa que el individuo no puede desligarse del bien del grupo: lo que daña a la comunidad acaba dañando a cada uno de sus miembros. Esa idea, como otras del mismo libro, provienen del estoicismo, la escuela filosófica fundada en Atenas alrededor del 300 a.
por Zenón de Citio, un pensador nacido en la isla de Chipre. El nombre de la corriente viene de la Stoa Poikilé, el pórtico pintado del ágora ateniense donde Zenón impartía sus lecciones. El estoicismo llegó a Roma siglos después y se convirtió en la filosofía preferida de la élite imperial, precisamente porque ofrecía herramientas mentales para actuar con ecuanimidad bajo presión.
El núcleo del pensamiento estoico es una distinción aparentemente sencilla: hay cosas que dependen de nosotros -los juicios, las decisiones, las respuestas emocionales- y cosas que no -los resultados, las opiniones ajenas, el azar-. Concentrarse en lo primero e ignorar lo segundo es, para los estoicos, la única vía hacia la tranquilidad. De la Fuente lo tradujo al lenguaje del fútbol: “Tengo mucha seguridad sobre lo que controlo.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





