
El mortal y los goles de Nsongo y las otras claves de un Dépor de Primera: "Ha sido muy duro"
LaLiga HypermotionEl mortal y los goles de Nsongo y las otras claves de un Dépor de Primera: "Ha sido muy duro"Han pasado ocho años desde que el equipo coruñés transitara por la máxima categoría del fútbol, en...
Surgen avances clave en el escenario mundial. LaLiga HypermotionEl mortal y los goles de Nsongo y las otras claves de un Dépor de Primera: "Ha sido muy duro"Han pasado ocho años desde que el equipo coruñés transitara por la máxima categoría del fútbol, en Valladolid consumó su retorno tras muchos años de trabajo en varios frentes Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarEl delantero del Depor celebra uno de sus goles. EFELuis Núñez-VillaveiránSEGUIR AUTORActualizado Domingo, 24 mayo 2026 - 20:26Riazor amanecía el lunes pasado con una pancarta que marcaba un camino: "Chegou a nosa hora" (Llegó nuestra hora). Ocho años fuera del cielo: cuatro en el infierno y cuatro en el purgatorio.
Las puertas de San Pedro pasaban por Valladolid y la reciente visita del equipo al Papa León XIV, fue el salvoconducto. La llave no la tenía sólo Yeremay, Nsongo o Mario Soriano, la llave la tenía el deportivismo. Un sentimiento que nunca decayó allá donde se encontrara el equipo y tampoco en Pucela, claro.
Los detalles
Los goles de Nsongo Bil, Kill Bill, fueron la consecuencia, pero antes hubo mucho trabajo en todos los estamentos de un club que se ha profesionalizado mucho desde que la propiedad adoptara una renovación total desde Abegondo a la cúpula directiva. Lo primero fue conseguir una estabilidad económica que sentara las bases para un crecimiento continuado, pero sostenido y sostenible. En septiembre de 2024, el club puso fin al mayor y más largo concurso de acreedores del fútbol español.
Iniciado en 2013 con una deuda de 160 millones de euros, la propiedad ha ido enjugando año a año la cantidad hasta estar al corriente de pago y afrontar así no sólo mejoras en los proyectos deportivos, también en infraestructuras como en la nueva y moderna Ciudad Deportiva de Abegondo. La evolución del presupuesto del Depor hasta situarse en los 21,6 millones actuales ha ido siempre conforme al poderío económico que le concede su principal inversor, Abanca, con las categorías y aspiraciones del club coruñés. La tercera temporada en el tercer escalón del fútbol español fue la del menor presupuesto de este siglo con apenas 8 millones de euros.
Pero la vuelta al fútbol profesional, con los consiguientes derechos televisivos, y la estabilización en apenas un curso en Segunda volvieron a brindar la posibilidad de construir un buen proyecto. Dentro del armazón planteado por la cúpula, los pilares partían de abajo arriba y la columna vertebral a nivel deportivo estaba en Abegondo. Dani Barcia debía apuntalar la defensa, Diego Villares cogía la capitanía y ejercía de multiusos en el centro del campo, Nsongo subía del Fabril para ganar presencia arriba y convertirse en el héroe del ascenso, David Mella sería el puñal de un extremo y Yeremay, la estrella que se quedaba para buscar y conseguir la gloria del ascenso.
"Ha sido muy duro, pero muy bonito", admitía el protagonista. La historia se repetía, como ocurriera con LucasPérez hace un par de años.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





