
El post Mundial del peronismo: se pone en juego la frágil unidad electoral y la convivencia política
Luego de un mes y medio, y unas cuantas batallas futbolísticas ganadas por la Selección Argentina, terminó el Mundial. El sabor agridulce que quedó tras la final perdida se irá disipando con los días. Y a medida que...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Luego de un mes y medio, y unas cuantas batallas futbolísticas ganadas por la Selección Argentina, terminó el Mundial. El sabor agridulce que quedó tras la final perdida se irá disipando con los días. Y a medida que avancen las horas el país volverá a su cause normal, donde la política tiene un importante protagonismo, hasta ahora limitado por el espíritu futbolero que se vive en el país.
En esta segunda parte del año, el peronismo tiene un enorme desafío por delante que es evitar profundizar la autodestrucción del espacio político. Hasta aquí las internas y los conflictos cruzados han trastocado el proceso de reorganización que la fuerza política tenía por delante cuando dejó la Casa Rosada. El gran problema es que, después de tres años de gestión, los únicos acuerdos son de gestión y circunstanciales.
Los detalles
Reducir el nivel de conflicto interno en la provincia de Buenos Aires debería ser el objetivo central de todas las tribus que sobreviven en el barro bonaerense. Porque allí reside el 40% del padrón electoral y porque están las dos personas que en la actualidad más mueven el amperímetro electoral del peronismo: Cristina Kirchner y Axel Kicillof. Si la interna sigue, como un cuento sin final, entonces el peronismo se irá desgastando lentamente hasta el momento en que el calendario lo obligue a la decisión final.
Para esta semana Kicillof tiene una nutrida agenda de gestión que incluye actividades en Morón, Salto, San Antonio de Areco, Tapalqué y Alvear. Las apariciones permanentes que le permite su rol como gobernador y que tienen, además de un perfil de gestión, una impronta política electoral. El Gobernador parece moverse en ese circuito cada vez con más comodidad, convencido de que es un candidato que puede representar a una porción importante del peronismo, pero despojado de ser el candidato de Cristina Kirchner.
El Gobernador ya asumió que el cristinismo no lo quiere como candidato. Y, en algún punto, es por lo que luchó hasta aquí. Por no ser el candidato puesto a dedo por el sector que comanda la ex presidenta.
Qué dicen los expertos
La incógnita que se generó en las últimas semanas es cómo se va a sostener esa convivencia hasta el momento que lleguen las elecciones. Ahí reside otra parte de los desafíos del peronismo para este tiempo que arranca con el final del Mundial. El cristinismo cree que Kicillof quiere un “kirchnerismo sin Cristina” y que no busca su apoyo ni el de nadie que la rodee.
El Gobernador responde con silencio y enfocado en lo que él considera que tiene que hacer para construir un proyecto electoral el año que viene. Y lo hace en el medio de críticas que le llueven desde distintos sectores del peronismo por su estrategia y su táctica vinculadas al armado electoral. En los meses que siguen el cristinismo seguirá redoblando los esfuerzos para colocar en el centro de la escena a Cristina Kirchner.
A la que anuncian como candidata a presidenta, pese a no tener posibilidades reales de serlo. La condena en la causa Vialidad y su detención se lo impiden. Sin embargo, el sector que ella lidera construye desde hace algunas semanas -y lo seguirá haciendo- la candidatura virtual de la ex presidenta.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.



