
El protocolo del vino: cuáles son los componentes necesarios para lucirse en casa
La evolución del vino llegó acompañada de una serie de cosas que, si bien se pueden ignorar, conviene conocer y tener en cuenta si lo que se pretende es sorprender a quienes recibimos en casa. Porque hoy ya no se trata...
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. La evolución del vino llegó acompañada de una serie de cosas que, si bien se pueden ignorar, conviene conocer y tener en cuenta si lo que se pretende es sorprender a quienes recibimos en casa. Porque hoy ya no se trata de muchos vinos de mesa y pocos vinos finos como había hace 30 años. La diversidad de etiquetas en todos los segmentos propone muchas alternativas que van desde la más casual a la más impactante.
El vino es el producto agroalimentario con mayor valor agregado. Eso implica que, en función de la ocasión, se puede elegir uno o más vinos para lucirse. Más allá de dar con la elección correcta, dicha circunstancia requiere de un protocolo que, si bien no es necesario aplicar en todos los casos, conviene conocer para lograr el mejor resultado en cada caso.
Los detalles
Las variables que influyen en la percepción del vino son muchas, más allá del vino: el ambiente, la comida, la compañía, el estado de ánimo, la temperatura de servicio y las copas, entre otros. Como si eso fuera poco, también hay protocolos adecuados para cada paso. Elegir es lindo, pero no siempre una tarea fácil, y los vinos no son la excepción.
Son muchas las marcas, las variedades, los orígenes, los autores, los métodos, y además porque todos los años se renuevan con la cosecha. Por un lado, esto da tiempo para enamorarse de una etiqueta, y por otro están las complejidades mismas del vino, aunque no sea necesario conocer para disfrutarlo. Saber cómo elegir un vino es una de las cuestiones más interesantes.
Dejando de lado el precio, con la seguridad de que en cada segmento hay diversidad de opciones atractivas, el cepaje y el origen suelen ser los aspectos más requeridos. Sin embargo, no hay que aferrarse a ello porque el estilo de un vino está más ligado al autor. Hay que pensar en el momento de consumo.
Qué dicen los expertos
Si la comida es liviana, los blancos y rosados del año son ideales. Para acompañar la cocina casera, quedan mejor los blancos y tintos jóvenes, mientras para las carnes asadas, el Malbec nunca falla. Y para platos más elaborados o para regalar, hay que optar por vinos con crianza en roble y al menos cuatro años de estiba.
Lo importante es tomar la mejor decisión para tomar el mejor vino posible, de acuerdo a las circunstancias. Enfrentar la gran diversidad que ostentan las góndolas es más fácil de lo que parece porque tener muchas opciones en cada segmento es una gran ventaja, exclusiva de países productores. Como la calidad ya no es un valor agregado sino una obligación, no es una preocupación.
Si es importante la ocasión y la compañía, también la comida. Por eso, el protocolo del vino comienza con la elección y termina con el descorche en la mesa, pasando por un conjunto de procedimientos diseñados pensando en garantizar resultados consistentes. La importancia del maridajeLos amantes del vino saben de la importancia del maridaje, aunque la mayoría de los consumidores no le presta mucha atención.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





