El secreto del conserje de Casa Fuster
Contenido solo para suscriptoresEl secreto del conserje de Casa FusterHistorias de la mafia 1/6En el 2023, los Mossos identificaron a un tío y un sobrino buscados por la justicia francesa; uno de ellos se forjó una...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Contenido solo para suscriptoresEl secreto del conserje de Casa FusterHistorias de la mafia 1/6En el 2023, los Mossos identificaron a un tío y un sobrino buscados por la justicia francesa; uno de ellos se forjó una nueva vida y sorteó todo tipo de imprevistos para no ser reconocidoEl botones. El arrestado se labró una nueva vida como botones y luego en la recepción de varios hotelesJulia Salvador Toni MuñozBarcelona 19/07/2026 06:00 Actualizado a 19/07/2026 14:56 Christian llevaba 20 años llamándose Antonio. En concreto, Antonio Iovanovic.
Consiguió un pasaporte croata y se inventó que su familia había muerto en la guerra de los Balcanes para evitar dar explicaciones cada vez que alguien le preguntaba por sus orígenes. Con 19 años llegó a España junto a sus tíos y se instaló con ellos en Segur de Calafell. Era el año 2003 y, durante los primeros tiempos, intentó pasar desapercibido.
Los detalles
No hablaba con nadie y salía poco de la casa familiar, que estaba fuertemente blindada con unas cámaras de seguridad que su tío había instalado para detectar cualquier movimiento extraño. La selección croata visitó su hotel, y el fugitivo, que fingía ser de ese país, dijo que no le gustaba el fútbolA medida que el peligro se desvanecía, decidió labrarse una nueva vida alejada de su viejo mundo. No tenía estudios, pero era trabajador.
Empezó como botones de hotel, cargando equipajes y saludando cortésmente a los huéspedes. A medida que fue mejorando su dominio del castellano, dio el salto a la recepción. “Cuando descubrimos quién era realmente fue cuando empecé a darme cuenta de que algunas de las cosas que hacía no tenían sentido”, comenta un compañero que trabajó con Antonio durante cinco años y que nunca sospechó de él.
Era un hombre de pocas palabras, tímido y discreto. Vergonzoso –o al menos eso decía–, cada vez que alguien quería hacerle una foto, aunque fuera la típica con gente del trabajo, la rechazaba. “Siempre decía que no le gustaban las fotos y se apartaba”, recuerda el compañero.
Qué dicen los expertos
Uno de los hoteles por los que pasó estaba cerca del aeropuerto, el Renaissance Barcelona Airport Hotel. Allí conoció a su mujer, que trabajaba de camarera. Se casaron, tuvieron dos hijos y se instalaron en El Prat, la localidad de ella, sin que la mujer supiera nunca quién era en realidad su marido.
Mantener la mentira no fue fácil, y con los años tuvo que sortear más de un sobresalto. Un día, en su hotel se hospedó la selección de fútbol de Croacia, que jugaba un partido de clasificación para el Mundial de Sudáfrica contra Andorra, con Luka Modrić como gran estrella. Los empleados iban locos por sacarse una foto junto a los cracks de la selección balcánica, excepto Antonio, que ni se inmutó.
“¡Pero venga, Antonio, diles algo, que tú eres croata! Y ve a hacerte una foto con ellos, haz el favor”, le animaron sus compañeros. “A mí no me gusta el fútbol”, respondió tajante mientras se escondía en la trastienda.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




