
El verano del Ozempic: ¿nos quieren flacas y delgadas porque así se nos ve menos y somos más dóciles?
Agitar después de usarEl verano del Ozempic: ¿nos quieren flacas y delgadas porque así se nos ve menos y somos más dóciles? IRENE CUEVAS Actualizado Martes, 14 julio 2026 - 00:07 Compartir en Facebook Compartir en...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Agitar después de usarEl verano del Ozempic: ¿nos quieren flacas y delgadas porque así se nos ve menos y somos más dóciles? IRENE CUEVAS Actualizado Martes, 14 julio 2026 - 00:07 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Enviar por emailGETTY El arte de perderse: alejarse de muchas cosas y de nosotras mismas Del Fomo al Jomo, la alegría de no estar en los sitios Llega el verano con los cuerpos Ozempic y no dejo de pensar en que esta moda de la delgadez extrema que está arrasando con todo quizá tenga que ver con que nos quieren volver a ver diminutas. Con lo genial que es ocupar espacios y lo genial que estábamos así, llenándolos.
Nos quieren flacas y delgadas porque así se nos ve menos, porque así somos más dóciles. Pero no se trataba de eso, se trataba de ser cada vez más visibles, se trataba de ser cada vez más fuertes y poderosas. Al lado de los cuerpos Ozempic, este verano también estarán los cuerpos gymbro.
Los detalles
Chicos musculados y chicas delgadas para contribuir otra vez a estereotipos de género que ya parecían superados. El hombre fuerte, la mujer débil. Me pregunto cuándo le daremos de verdad la vuelta, cuándo adelgazarán ellos y nos muscularemos nosotras para poder autodefendernos y equilibrar la balanza de la fuerza física.
También me pregunto para qué volver a un lugar terrible del que ya habíamos salido. Fui adolescente en el 2000, cuando la anorexia y la bulimia llenaban los primeros blogs. Las chicas que habían caído en alguna de las dos enfermedades compartían sus trucos milagrosos para adelgazar.
Todavía me acuerdo de alguno: masticar la comida, pero no tragarla. Contar las calorías de cada bocado. Comer mirándote al espejo para intentar darte vergüenza.
Qué dicen los expertos
Yo también hice tonterías con eso. Yo también quise quedarme en los huesos hasta desaparecer. Por suerte salí pronto de ahí, pero muchas chicas murieron intentando encajar en un canon perverso y horrible.
El otro día, en un episodio de La pija y la quinqui con Lola Índigo y Ana Mena hablando sobre la vuelta de la delgadez extrema y sobre el uso abusivo del Ozempic, Mariang dijo: «Hay gente que prefiere estar muerta a estar gorda». Y me parece que con esa frase dio en el centro de una generación que crecimos bordeando los trastornos alimenticios. Yo no tengo nada claro que un cuerpo delgado sea un cuerpo más sano, sobre todo si detrás de ese cuerpo existe una mente enganchada a un pinchazo u obsesionada con contar kilocalorías.
Si Foucault levantara la cabeza muy probablemente hablaría de una nueva sociedad disciplinada en torno a la alimentación y las farmacéuticas. Y, ojo, esta columna no va contra el uso del Ozempic como medicamento para personas que lo necesiten por problemas de salud graves, va contra el uso del Ozempic indiscriminado en personas sanas y contra la tiranía del Ozempic como moda. Contra la presencia de cuerpos esqueléticos en las pasarelas y en las alfombras rojas.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





