
En busca de asados, y mucho más, para devorar Buenos Aires
RutaEn busca de asados, y mucho más, para devorar Buenos AiresRecorrido entre parrillas de nueva generación, idílicos cafés escondidos entre palacios y comedores donde disfrutar de cocina fusión, de bocados callejeros...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. RutaEn busca de asados, y mucho más, para devorar Buenos AiresRecorrido entre parrillas de nueva generación, idílicos cafés escondidos entre palacios y comedores donde disfrutar de cocina fusión, de bocados callejeros actualizados e incluso de pescado o pollo, platos hasta ahora poco comunes en la escena 'gastro' de la capital argentina. Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarPieza entera de cochinillo asado a la estaca del restaurante José El Carnicero, en el barrio de Palermo. MARÍA CANALES Buenos AiresBuenos AiresActualizado Domingo, 12 julio 2026 - 00:02Fotografiarse frente al famoso obelisco en la Plaza de la República, pasear por las grandes avenidas, perderse por las callejuelas entre las coloridas casitas de los pescadores del barrio de La Boca, admirar los elegantes edificios afrancesados de Recoleta, adentrarse en el emblemático Teatro Colón o tomar una media luna y un alfajor en los históricos cafés, conocidos como bares notables, en San Telmo, son, sin duda, algunos de los principales reclamos turísticos de la ciudad de Buenos Aires.
Pero, tan importante para muchos visitantes como recorrer los barrios históricos de la ciudad o participar de su vida cultural es disfrutar de un asado de carne argentina, una experiencia muy arraigada en la sociedad que va más allá de lo gastronómico. Porque, allí, el asado (parrillada de carne) no es sólo una comida, sino una expresión de la identidad porteña con un enorme peso cultural y social. Es una celebración de la calidad de su carne de vacuno, del arte de cocinarla a las brasas y de disfrutarla alrededor de la mesa con familiares y amigos.
Los detalles
El icónico Obelisco de Buenos Aires, en la avenida principal de la ciudad. Por eso, la ciudad está repleta de restaurantes para participar de esa tradición tan arraigada. En cada calle, en cada rincón aparecen desde parrillas históricas y restaurantes tradicionales hasta pequeñas y sencillas tascas o establecimientos de alta cocina donde la carne es protagonista.
Entre los lugares más reconocidos están Don Julio (Guatemala, 4699), una clásica parrilla actualizada con una estrella Michelin, La Brigada (Estados Unidos, 465), muy de moda en San Telmo, El Ferroviario (Av. Reservistas Argentinos, 219), con sus abundantes raciones, o el tradicional Parrilla Peña (Rodríguez Peña, 682). Pero desde hace poco más de una década, existe una nueva generación de asadores, más pequeños, con pocos cubiertos, enfocados en la trazabilidad de la carne, en técnicas de fuego nuevas y en platos que reinterpretan clásicos argentinos, que han cambiado la forma de disfrutar de esta tradición.
Una de las pioneras en este concepto fue La Carnicería (Thames, 2317), un pequeño negocio en una calle de paso al lado de una gasolinera en el barrio de Palermo que Germán Sitz y Pedro Peña, propietarios del grupo de restauración Thames, reconvirtieron en 2014.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





