
Entre escombros y desesperación, familias de La Guaira acusan al gobierno venezolano de abandono tras los terremotos
Entre ruinas, filas de ayuda y operativos de seguridad, familias del estado venezolano de La Guaira denunciaron falta de respuesta y coordinación oficial una semana después del doble terremoto del 24 de junio, mientras...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Entre ruinas, filas de ayuda y operativos de seguridad, familias del estado venezolano de La Guaira denunciaron falta de respuesta y coordinación oficial una semana después del doble terremoto del 24 de junio, mientras ONG y parientes de presos políticos afirmaron que desconocen el estado estructural de cárceles en Miranda, donde reclusos duermen a la intemperie por miedo a nuevas fallas en las torres. La ciudadana Angélica Mundrain pidió maquinaria pesada para recuperar los cuerpos de su hijo, su sobrina y su sobrino, atrapados bajo los escombros del edificio frente a la playa donde vivían. La mujer dijo que espera desde hace seis días el equipo necesario para retirar losas de concreto y metal retorcido.
“Nos sentimos abandonados”, afirmó el martes, sentada en la calle frente a lo que quedaba de un edificio de 11 pisos. “Nos sentimos desamparados. Lo que hemos visto es una falta de organización, de empatía, de todo”.
Los detalles
En las primeras 72 horas tras el derrumbe de edificios residenciales, locales de comida, farmacias, hoteles y tiendas de conveniencia en La Guaira, Caracas y zonas aledañas, residentes describieron una respuesta inicial centrada en el control del tránsito, con presencia de policías, agentes de inteligencia y miembros de las fuerzas armadas en intersecciones, mientras civiles buscaban a sus familiares entre montones de escombros. Sobre el terreno, sobrevivientes señalaron que muchas de las labores de rescate y recuperación quedaron en manos de vecinos y, en algunos casos, de rescatistas extranjeros con equipos especializados como cámaras térmicas, detectores de sonido y perros entrenados. También indicaron que ambulancias quedaron atrapadas en atascos de varios kilómetros, que hospitales carecían de insumos y personal, y que parte del personal de emergencia respondió con poco o ningún equipo.
La percepción de desigualdad en la asistencia se extendió entre comunidades costeras. Residentes relataron que la llegada de numerosos policías y estudiantes de una escuela militar a un edificio derrumbado llevó a la gente a concluir que allí vivían funcionarios o personas con conexiones políticas. En ese lugar, policías de un estado vecino buscaban a un capitán, mientras estudiantes y algunos miembros de la Guardia Nacional esperaban localizar a un mayor general.
Una grúa telescópica permaneció varias horas en la entrada del edificio y familiares de residentes acomodados, según los testimonios, pudieron alquilarla. Mundrain contrastó esa escena con la situación en su edificio, donde dijo que la maquinaria no llegó. “Yo creo que, si en cada uno de estos apartamentos hubiera alguien con posición, aquí estuviese una máquina trabajando como lo han hecho en otras residencias”, sostuvo.
Qué dicen los expertos
La tensión por la búsqueda de equipos también derivó en altercados. En un caso, residentes bloquearon el tránsito para evitar que una excavadora proporcionada por el gobierno se retirara del lugar de un edificio de vivienda pública colapsado e incluso sacaron al operador de la cabina, según relatos en la zona. El electricista Daniel Castillo, que rescató con vida a su madre y a su hijo de un apartamento en el segundo piso de un edificio de vivienda pública derrumbado, cuestionó la actuación estatal mientras esperaba en una fila para recibir una bolsa gratuita de productos de higiene en una carpa atendida por militares.
“Tú los guardias los ves y los uniformes intachables, nada sucios”, dijo, al comparar a miembros de la Guardia Nacional con civiles y rescatistas extranjeros cubiertos de polvo. “El gobierno no hizo nada”. El Gobierno reportó 2.
267 heridos por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que afectaron seis estados y Caracas. También circulan reportes de miles de desaparecidos. La presidenta interina Delcy Rodríguez escribió el miércoles en X: “Seguimos acompañando a las familias afectadas y supervisando directamente las labores de atención y recuperación en La Guaira”.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





