
Epidemia de acné en la mujer adulta: cinco cambios en los hábitos de vida que pueden mejorarlo
SaludEpidemia de acné en la mujer adulta: cinco cambios en los hábitos de vida que pueden mejorarloCasi la mitad de las mujeres adultas sufren acné en los países desarrollados, en gran parte por el estilo de vida...
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. SaludEpidemia de acné en la mujer adulta: cinco cambios en los hábitos de vida que pueden mejorarloCasi la mitad de las mujeres adultas sufren acné en los países desarrollados, en gran parte por el estilo de vida occidental. Más allá de los tratamientos, los dermatólogos proponen abordar factores como la alimentación, el sedentarismo o el descanso Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarUna mujer observa su acné frente al espejo. García-Abadillo MadridMadridActualizado Domingo, 31 mayo 2026 - 17:17El acné tradicionalmente se asocia a los cambios hormonales que tienen lugar en la pubertad y la adolescencia, pero son muchas las mujeres (y también hombres) que sufren este problema en la edad adulta, con un origen hormonal muchas veces, pero también influido por el estilo de vida.
Los andrógenos (hormonas sexuales masculinas presentes también en las mujeres) tienen un claro papel en la aparición de este problema, pero no explica el 100% de los casos. En el primer mundo hay una auténtica epidemia de acné: cerca del 85% de los adolescentes y hasta el 50% de los adultos jóvenes lo tienen. "Por muy prevalente o frecuente que sea, no lo debemos normalizar, como no podemos normalizar que cerca del 50% de los adultos tengan sobrepeso u obesidad, o que exista obesidad infantil", recalcó Gustavo Guillermo Garriga Martina, especialista de la Clínica Gederma (Málaga), en una ponencia sobre esta afección en el congreso de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) celebrado hace unos días en Maspalomas (Gran Canaria).
Los detalles
El ejemplo no puede ser más pertinente ya que, según explicaron los dermatólogos, el acné y el sobrepeso están unidos por el estilo de vida occidental. Un estudio publicado en 1972 en Archives of Dermatology ya daba pistas sobre el tema. Lo recordaba en esta misma ponencia Almudena Nuño González, dermatóloga del Instituto de Medicina y Dermatología Avanzada en Madrid: "Los esquimales han pasado del iglú, el arpón y el trineo de perros a vivir en casas con calefacción, ir al supermercado y usar coche.
Y pasan de no tener acné a tenerlo. A partir de ahí se pensó que el estilo de vida y la alimentación podrían estar influyendo". Si bien hay personas que pueden tener susceptibilidad genética al acné, hay modificaciones provocadas por el exposoma (el conjunto de todos los factores no genéticos a los que una persona está expuesta a lo largo de su vida) y eso incluye prácticamente todo lo que hacemos y nos rodea.
Según algunos estudios, la unidad pilosebácea (formada por el poro, el pelo que nace en él y la glándula sebácea) podría ser el cerebro de la piel: recibe información endocrina, inmune, microbiana y medioambiental.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





