
“Este lugar dejará de existir”: la dolorosa advertencia a los residentes de Nueva Orleans para abandonar la ciudad que se hunde
Nueva Orleans ya perdió la batalla contra el mar. Lo que resta por decidir es si sus 360.000 habitantes se van a tiempo o esperan a que el agua tome la decisión por ellos. Esa es la conclusión de un estudio publicado en...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Nueva Orleans ya perdió la batalla contra el mar. Lo que resta por decidir es si sus 360. 000 habitantes se van a tiempo o esperan a que el agua tome la decisión por ellos.
Esa es la conclusión de un estudio publicado en mayo de 2026 en la revista Nature Sustainability, y es también la pregunta que desvela a Debra Campbell, presidenta de A Community Voice, organización comunitaria con unos 9. 000 miembros en la ciudad. “Nadie quiere irse de su casa”, dijo Campbell.
Los detalles
Pero agregó algo que pocos funcionarios se atreven a decir en voz alta: “Puede llegar el momento en que no podamos volver. Este lugar estará bajo el agua y dejará de existir”. Lo que dice la ciencia sobre el futuro de la ciudadEl estudio de Nature Sustainability no deja margen para la ambigüedad: Nueva Orleans cruzó un “punto de no retorno” ante el cambio climático.
El nivel del mar en el sur de Luisiana subirá entre 3 y 7 metros, las tres cuartas partes de los humedales costeros desaparecerán y la línea de costa retrocederá hasta 100 kilómetros tierra adentro. La ciudad, que ya se asienta en una cuenca por debajo del nivel del mar, podría quedar rodeada por el Golfo de México antes de que termine este siglo. El 99% de la población vive hoy en zona de riesgo severo de inundación, la peor exposición de cualquier ciudad de Estados Unidos.
Jesse Keenan, experto en adaptación climática de la Universidad de Tulane y coautor del estudio, no eligió palabras suaves: “En términos de paleoclima, Nueva Orleans ya está perdida; la pregunta es cuánto tiempo le queda”. Y fue más directo aún: “Nueva Orleans está en estado terminal”. Los que se niegan a irse y los que ya se fueronLa tensión entre quedarse y marcharse tiene nombre y apellido en esta ciudad.
Qué dicen los expertos
Steve Picou, músico y planificador ambiental, tomó la decisión hace tres años, cuando la prima de su seguro de hogar pasó de USD 900 a unos USD 9. 000 anuales en el transcurso de dos décadas. Se mudó a Opelousas, a unos 210 kilómetros al noroeste, a 20 metros sobre el nivel del mar.
“Somos una especie indicadora”, advirtió Picou. “Pronto, otras personas van a tener activos inmobiliarios varados y no tendrán adónde ir”. Campbell y su organización ya dieron un paso concreto: viajaron a explorar Vicksburg y Natchez, en Mississippi, como posibles destinos de refugio climático.
En esas reuniones, autoridades y residentes de ambas ciudades recibieron bien la idea y discutieron la rehabilitación de viviendas vacías y el uso de instalaciones públicas como albergues temporales. Vamos en éxodo’”, relató Campbell. “‘No vamos a ser una carga; buscamos empleo, queremos que nuestros hijos vayan a la escuela’”.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





