
Exaltación de la verdura en García de la Navarra y la gamba roja de 40 euros
Crónicas de PaganiniExaltación de la verdura en García de la Navarra y la gamba roja de 40 eurosNos metimos un homenaje que me costó 125 euros. La culpa la tuvo una gamba roja. Este es de los mejores restaurantes de...
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Crónicas de PaganiniExaltación de la verdura en García de la Navarra y la gamba roja de 40 eurosNos metimos un homenaje que me costó 125 euros. La culpa la tuvo una gamba roja. Este es de los mejores restaurantes de Madrid Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarLas kokotxas al pil-pil de García Navarra.
Emilia LandaluceSEGUIR AUTORAActualizado Viernes, 29 mayo 2026 - 00:04Crónicas de Paganini El buenísimo festín de 40 euros en Hong Kong 70 en el que acabamos con Puleza Crónicas de Paganini 60 euros por ostras, ceviche, chilaquiles, costilla ahumada, cangrejo y mucho tinto... en Krudo Arcadi me ha escrito para regañarme por escribir una semana más de un chino horrible al que nadie (o sea: él, la chuchería) quiere ir. No me lo dijo así, pero más o menos.
Los detalles
Retomo entonces una comida en García de la Navarra (Montalbán, 3) a la que fui convocada por Gus, un guapo financiero de yoga y flechas (pero de Cupido), junto con Cate y Paloma, nueva adquisición. Rosa iba a venir, pero el AVE llegó con retraso y se escabulló del plan. Afortunadamente, gracias a esos restaurantes de 40 euros (fantásticos, por otro lado) que les aconsejo en estas líneas, pude permitirme pagar los 125 euros que nos soplaron en la comida.
Y eso que a las primeras dos botellas de vino (miren, como yo, en Vivino lo que cuesta "La Guía nos convidaron los padres de Cate, que también estaban comiendo en el restaurante. Las otras dos que cayeron eran las que nos recomendó Luis, el maître, que se llama Godina —que, por cierto, estaba bastante bueno— y que me parece que solo costaba unos 30 euros. Perdonen que no recuerde.
Teníamos planeado hacer una exaltación de la verdura para poner fin a la temporada. A lo largo de las semanas traté de recordar lo que habíamos pedido. Menos mal que lo pregunté en el chat que habíamos montado a propósito.
Qué dicen los expertos
Solo tenía claro el precio y que habíamos pedido una gamba roja por cabeza, por la que nos cobraron unos 40 euros (estaban muy buenas, la verdad), y que, de postre, Cate nos dejó pedir queso y helado. Procedimos a la exaltación: descartamos la excelente menestra que siempre está untuosa para pedir una selección de verduras de temporada: judías verdes, espárragos, alcachofas, borrajas... Al espárrago blanco grande no lo llaman cojonudo, como reza la leyenda juancarlista, sino perico.
Pues nos metimos un perico (por la boca) cada uno,Por supuesto también cayeron los guisantes lágrima, que en efecto estaban para llorar de crujientes, aunque más bien utilizaría el galicismo craquelants. Al atenazarlos con los molares, se tenía la sensación de que explotaban en la boca como el petazeta. (Y esta es la semana de zetapeta)Antes de seguir con los segundos, compartimos unas kokotxas al pil-pil cuya contemplación producía salivación.
Y la cosa mejoraba al comerlas. De segundo, pedimos cogote de merluza y Cate se tomó una lubina.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





