Explicaciones cueste lo que le cueste
Carmen del RiegoExplicaciones cueste lo que le cuesteCon perspectiva 25/05/2026 06:00 Una semana después del tsunami judicial que acabó en minutos con el prestigio de un presidente, sigo, como muchos españoles,...
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Carmen del RiegoExplicaciones cueste lo que le cuesteCon perspectiva 25/05/2026 06:00 Una semana después del tsunami judicial que acabó en minutos con el prestigio de un presidente, sigo, como muchos españoles, preguntándome en qué momento José Luis Rodríguez Zapatero sufrió tal transformación que quienes le conocían, le conocíamos, no lo reconocemos en el auto del juez Calama. Lo han expresado estos días numerosos ex dirigentes socialistas: Felipe González, Javier Solana, García Page, Elena Valenciano, Susana Díaz y seguro que los de otros partidos piensan lo mismo, aunque no lo expresen. A mi me sigue costando, pero tendré que admitir que, aún con toda la presunción de inocencia por delante, la cosa pinta mal.
Me pregunto cómo un expresidente como Zapatero, que puede exhibir una buena hoja de servicios, el matrimonio igualitario, el divorcio exprés, la reforma de la ley del aborto, la ayuda de 400 euros a los parados que hubieran agotado su cobertura de desempleo, la ley antitabaco, puede estar inmerso ahora en una investigación por ser, supuestamente, el líder de una trama dedicada al tráfico de influencias y al blanqueo de capitales. Creo que ni siquiera quienes no vieron con buenos ojos su aproximación al régimen de Maduro pudieron sospechar nada de esto. Sánchez debe contar su relación con el expresidente Zapatero en los últimos tiemposDónde está el presidente que en 2010, y para atajar la crisis de 2008 - que es verdad que vio tarde, lo mismo que apreció enseguida unos brotes verdes que no había - hizo lo que un presidente debe hacer cuando las cosas se ponen mal, muy mal: Tomar las medidas que se le exigían a España para recibir ayuda.
Los detalles
Zapatero, atrapado en una crisis que se llevó por delante a muchos gobiernos en Europa, tomó medidas duras, muy duras, para no tener que adoptar después otras que supusiera sacrificios más duros, como ocurrió en Grecia o en Portugal. Lo resumió en una frase en el Congreso de los Diputados: “Voy a ejercer mi responsabilidad y voy a seguir el camino, cueste lo que cueste y me cueste lo que me cueste”. Unos meses más tarde, Zapatero dejó de ser presidente y el PSOE perdió las elecciones.
Pasó a engrosar la lista de “jarrones chinos”, como Felipe González llama a los expresidentes, porque son muy bonitos pero nadie sabe qué hacer con ellos. Con Zapatero parecía distinto. Un ex presidente sin protagonismo, que no se dedicaba a los negocios y formaba parte del Consejo de Estado.
Casi nadie sabía de él hasta que reapareció en la escena política junto a Pedro Sánchez. Muy pocos, parece ser, conocían de sus negocios, pero el protagonismo que asumió volvió el foco hacia él. Su proximidad a Pedro Sánchez debe ser explicada ahora por el actual presidente.
Hasta qué punto era una persona de su confianza y le aconsejaba ¿como presidente, como secretario general del PSOE? Él no puede dar explicaciones a los ciudadanos porque está inmerso en una causa judicial.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





