
Falla en la Estación Espacial Internacional: astronautas se preparan para reparar un dispositivo robótico
Cuatro astronautas de la Expedición 74 tuvieron el viernes un día libre en la Estación Espacial Internacional antes de la caminata espacial del 30 de junio. Será una salida de seis horas y 40 minutos destinada a...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Cuatro astronautas de la Expedición 74 tuvieron el viernes un día libre en la Estación Espacial Internacional antes de la caminata espacial del 30 de junio. Será una salida de seis horas y 40 minutos destinada a reemplazar una articulación de muñeca defectuosa del brazo robótico Canadarm2, en servicio desde el 26 de abril de 2001. La pausa alcanzó a los ingenieros de vuelo de la NASA Jessica Meir y Chris Williams, que serán quienes salgan al exterior de la estación, y también a los ingenieros de vuelo Jack Hathaway de la NASA y Sophie Adenot de la Agencia Espacial Europea, que actuarán como asistentes desde el interior.
Mientras ellos despejaron su agenda para un fin de semana largo de tres días, el resto de la tripulación se concentró en estudios de inteligencia artificial, realidad virtual y mantenimiento de sistemas de soporte vital. El descanso no implicó inactividad total. Los cuatro astronautas dedicarán ese tiempo a comunicarse con sus familiares en la Tierra, observar el planeta desde la cúpula, ver películas, jugar videojuegos y realizar tareas domésticas ligeras, además de mantener sus entrenamientos diarios para preservar la salud muscular y ósea en microgravedad.
Los detalles
El punto central de la próxima semana será la reparación de Canadarm2, cuyo componente averiado es una articulación de muñeca. Meir y Williams realizarán esa tarea durante una actividad extravehicular que será la segunda caminata espacial conjunta de ambos. La preparación se concentrará el lunes antes de la salida al vacíoEl lunes, Williams y Meir terminarán de alistar el equipo que usarán fuera de la estación.
Revisarán cables de seguridad, herramientas con empuñadura de pistola, cámaras y otros elementos, y luego inspeccionarán sus trajes espaciales para detectar fugas de aire y comprobar la presión. Después de esas pruebas, los trajes quedarán colocados dentro de la esclusa Quest para su uso al día siguiente. Hathaway y Adenot los asistirán tanto con las herramientas como con el trabajo sobre los trajes, y además repasarán las maniobras delicadas necesarias para posicionar el brazo robótico durante la reparación.
La transmisión en vivo de la salida comenzará en NASA+. El inicio formal de la caminata llegará cuando los astronautas activen sus trajes con baterías. La operación tendrá lugar después de varios días en los que la estación combinó preparación técnica, investigación y mantenimiento.
Qué dicen los expertos
El contraste de agendas fue claro al cierre de la semana: mientras los futuros caminantes espaciales y sus asistentes descansaban antes de la tarea programada, los tres cosmonautas de Roscosmos siguieron con una jornada cargada de experimentos y revisiones de sistemas. Los cosmonautas mantuvieron la investigación El comandante de la estación Sergey Kud-Sverchkov comenzó su turno retirando una cámara automatizada que había fotografiado puntos de referencia de los océanos de Asia y el Pacífico durante el período de descanso de la tripulación. Más tarde instaló sensores para medir las vibraciones de la estación generadas durante los ejercicios físicos de la tripulación.
La última parte de su jornada estuvo dedicada al estudio de herramientas de inteligencia artificial orientadas a mejorar la eficiencia de la estación. Ese trabajo formó parte de la agenda científica y operativa que ocupó a los cosmonautas mientras los astronautas estadounidenses y europeos reducían el ritmo antes de la salida al exterior. El ingeniero de vuelo Sergei Mikaev inició su turno con una prueba del funcionamiento de los componentes generadores de oxígeno instalados en el módulo científico Nauka.
Después participó en un experimento sobre equilibrio y orientación en ingravidez utilizando gafas de realidad virtual y electrodos. Durante esa prueba, los electrodos registraron sus señales cerebrales y sus movimientos oculares. Mikaev respondió a estímulos computarizados enviados a las gafas de realidad virtual, en una serie de mediciones destinadas a observar cómo se comportan la percepción y la orientación del cuerpo en ausencia de gravedad.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





