
Guillermo Coppola: “Nunca tuve amigas mujeres, siempre terminé involucrado”
Guillermo Coppola siempre tuvo facilidad para convertir cualquier anécdota en una historia. Con humor, espontaneidad y una memoria cargada de episodios que atraviesan más de cuatro décadas del fútbol argentino, el...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Guillermo Coppola siempre tuvo facilidad para convertir cualquier anécdota en una historia. Con humor, espontaneidad y una memoria cargada de episodios que atraviesan más de cuatro décadas del fútbol argentino, el histórico representante pasó por Infobae al Regreso y dejó definiciones sobre su vida sentimental, recordó los años junto a Diego Maradona, habló del problema de salud que hoy condiciona sus viajes y anticipó novedades de la segunda temporada de la serie basada en su vida. Entre recuerdos y confesiones, una de las respuestas más llamativas surgió cuando se abordó un tema completamente ajeno al fútbol.
Consultado sobre si creía en la amistad entre hombres y mujeres, Coppola respondió sin rodeos que nunca había podido sostener ese tipo de vínculo. “Nunca tuve amigas mujeres, siempre terminé involucrado”, resumió, antes de explicar que, al menos en su experiencia, mantener una amistad sin que aparecieran otros sentimientos “es un camino sinuoso”. Para respaldar esa idea recordó una historia que comenzó como una relación estrictamente amistosa con una actriz muy conocida.
Los detalles
Contó que una noche ella se sintió mal y terminó refugiándose en su casa, sin ninguna intención romántica de por medio. Sin embargo, con el paso del tiempo el vínculo cambió y ambos iniciaron una relación que se extendió durante seis o siete años. Hoy, aseguró, volvieron a ser amigos, aunque reconoció que “cuesta” volver al punto de partida cuando antes existió una relación sentimental.
Al repasar su vida amorosa también dejó al descubierto una regla que, según explicó, siempre intentó respetar cuando una pareja llegaba a su fin. Aseguró que jamás se fue reclamando bienes materiales: “Siempre me fui sin reclamos. Dejaba la casa, el auto...
Esa forma de actuar, explicó, nació de una enseñanza que le transmitió su madre desde muy chico: nunca quedarse en un lugar únicamente por comodidad. La conversación luego giró hacia su presente. A diferencia de otros mundiales, esta vez Coppola no pudo acompañar a la Selección Argentina debido a un problema de salud.
Qué dicen los expertos
Reveló que atraviesa una hipertensión pulmonar que atribuye a los años en los que fumó y reconoció que todavía se encuentra en recuperación. Incluso se permitió una autocrítica con el tono distendido que marcó toda la entrevista: dijo que venía cumpliendo con todas las indicaciones médicas hasta que ese mismo mediodía “le metió un poquito de tintorro”. Pese a las limitaciones, no pierde la ilusión de viajar en los próximos días.
Contó que ya tiene una reserva para asistir al partido del 3 de julio, aunque aclaró que la decisión dependerá exclusivamente de cómo evolucione su estado físico. Como era de esperar, buena parte de la charla estuvo atravesada por el fútbol. Coppola recordó que su primer sueño había sido convertirse en jugador profesional, aunque rápidamente entendió que su destino estaba fuera de la cancha.
Entre risas evocó el momento en el que fue reemplazado por otro chico durante una prueba y decidió que, de una manera u otra, su vida estaría ligada al fútbol. Ese camino comenzó mientras trabajaba durante 21 años en un banco y, casi en paralelo, daba sus primeros pasos como representante de futbolistas. El primer gran salto llegó en 1978 con la transferencia de Alberto Tarantini al Birmingham inglés después del Mundial.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





