
Importante tarde y grave lesión de Clemente ante la dura corrida B de Juan Pedro Domecq en Las Ventas
Feria de San IsidroImportante tarde y grave lesión de Clemente ante la dura corrida B de Juan Pedro Domecq en Las VentasEl matador francés sufre una luxación de codo cuando peleaba con encomiable entrega con un toro de...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Feria de San IsidroImportante tarde y grave lesión de Clemente ante la dura corrida B de Juan Pedro Domecq en Las VentasEl matador francés sufre una luxación de codo cuando peleaba con encomiable entrega con un toro de terrible peligro; Uceda y Aguado sin opciones Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarMomento exacto de la luxación de codo de Clemente en la fea cogida que sufrió en el terrible quinto toro. Plaza 1Zabala de la Serna MadridMadridSEGUIR AUTORActualizado Viernes, 5 junio 2026 - 22:41Cuando a las 20:48 Clemente estaba tremendamente importante con un toro geniudo de Juan Pedro Domecq, la cogida se precipitó en un desplante temerario, un instante de despiste. Lo atrapó la bestia con la violencia que transmitía, hundiendo el pitón por la taleguilla pero sin hacer carne.
El gesto de dolor del torero francés, tendido en el ruedo, correspondía a una severa luxación de codo, según se supo luego; las cuadrillas lo trasladaron por el callejón a la enfermería, donde lo desvistieron en busca de la cornada que no llevaba en el muslo, afortunadamente. Clemente había salido a jugarse la vida, y en ello se encontraba, con este quinto terrible, de pedernal, un depredador por el pitón izquierdo: colgaba de él una esquela. El valiente francés, que se había ido a portagayola al inicio de la lidia, escapando de milagro, se encajó con la mano derecha, por abajo, para tirar con aplomo de aquel temperamento hostil, esa tensión tan cabrona.
Los detalles
Varias series de derechazos conquistaron el corazón de Madrid. Fue entonces cuando volvió a ofrecer la izquierda por ese criminal lado -qué terroríficos derrotes encajó- y, en el desplante, ya digo, lo volteó con una saña tenaz. Uceda acabó con su tarea y el público envió una ovación hasta las dependencias médicas.
Conviene decir cuanto antes que la corrida cinqueña de Juan Pedro fue dura, geniuda, mala; nada que ver con la gran corrida del día de La Prensa. Pero se trataba de la corrida B de Juan Pedro, claro. Otras hechuras, otro tipo, muy cuesta arriba, mucho menos lujo.
Y eso se notó también en el juego: soltó mucho las caras, huérfana por completo de clase, también, en su interior. A cambio sacó nula entrega, aspereza y, en definitiva, dureza. ¿Dureza y Juan Pedro en la misma oración?
Qué dicen los expertos
Bravura y categoría no hubo -esas se las llevó todas la corrida de Roca Rey, la de la Puerta Grande de Diego Urdiales-; esta fue un dechado de mal estilo. Contrahecha y mala, que ya está dicho. Ya lo demostró el juampedro de apertura, de lomo quebrado, montado y despegado del piso pero no alto, que traía una cabeza despampanante.
Salió al paso, se quedó por debajo en el capote de Uceda Leal y, después de pasar discretamente por el caballo, se avinagró en banderillas, soltando mucho la cara. Pero no sólo: cuando Uceda ofreció su muleta, se vino por dentro, violentándose con genio. Un peligro sordo que imposibilitó todo.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





