Islandia mira de nuevo a la Unión Europea
Islandia mira de nuevo a la UEEl nuevo escenario geopolíticoLa isla atlántica, inquieta por Trump, votará si entabla tratos con Bruselas para la adhesiónEl referéndum del 29 de agosto se anuncia reñido; los islandeses...
Surgen avances clave en el escenario mundial. Islandia mira de nuevo a la UEEl nuevo escenario geopolíticoLa isla atlántica, inquieta por Trump, votará si entabla tratos con Bruselas para la adhesiónEl referéndum del 29 de agosto se anuncia reñido; los islandeses están divididos casi a la mitadEl lago de Tjörnin, en el centro de Reikiavik, capital de Islandia, con la luterana Fríkirkjan (Iglesia Libre) blanca y verde al fondo Feifei Cui-Paoluzzo / Getty María-Paz LópezBerlín. Corresponsal 31/05/2026 06:00 Aunque luego resultó ser un error del personaje, que confundió una isla con otra, los islandeses dieron un respingo cuando, en su discurso en Davos el pasado enero, Donald Trump mencionó Islandia como objetivo de sus apetitos expansionistas. El presidente de Estados Unidos quería decir Groenlandia, así que la alarma pasó rápido, pero de todas maneras su acoso a la isla ártica vecina ha tocado la fibra en la sociedad y la política islandesas.
Los bandazos geopolíticos de Trump plantean dudas en Reikiavik sobre la seguridad de esta estratégica isla del Atlántico Norte, europea de corazón nórdico, que durante decenios ha preferido no formar parte de la Unión Europea (UE). Ahora, en la tierra de volcanes, glaciares y géiseres la opción de la UE se abre camino, si bien dista de concitar amplias mayorías. El Gobierno tripartito de la primera ministra socialdemócrata, Kristrún Frostadóttir, promueve un referéndum el 29 de agosto sobre si se deberían reanudar conversaciones con Bruselas.
Los detalles
El Gobierno llama a votar sí, invocando que Islandia necesita estabilidad y seguridad, mientras que el bando del no –formado por toda la oposición– alerta de riesgos para la pesca y la agricultura, y se enroca en la soberanía nacional. La consulta se anuncia reñida. A cien días de la cita con las urnas, la campaña ha arrancado, y los 397.
000 habitantes de esta isla de 103. 000 kilómetros cuadrados –tamaño similar a Cuba– están divididos. Un sondeo del diario Morgunbladid revela una parca mayoría a favor de retomar las negociaciones (52% frente al 48% en contra), y otro del semanario económico Vidskiptabladid , que preguntaba específicamente si Islandia debería unirse a la UE, da un 54% en contra y un 46% a favor.
Contraste de argumentosAunque el acoso a Groenlandia de EE. pesa, preocupa más qué pasaría con la pesca en caso de ingreso en el club comunitario; mientras, el bando del sí ve en la UE estabilidad y seguridad “La pertenencia a la UE ha sido durante décadas un tema muy controvertido; los islandeses están prácticamente divididos al respecto, y en muchos sentidos se ha convertido en un tema un tanto tóxico, con mucha distorsión y desinformación que circulan”, explica Eiríkur Bergmann, politólogo de la Universidad Bifröst, en conversación desde la pequeña localidad homónima en el oeste de Islandia. “Los islandeses se han sentido muy desconcertados con el asunto de Groenlandia y Trump, y la mayoría detesta su agresividad contra nuestro vecino más cercano.
Hay cierta preocupación, pero no ansiedad.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





