
Jandilla y Tomás Rufo ponen un broche esférico a Pamplona
San FermínJandilla y Tomás Rufo ponen un broche esférico a PamplonaEl torero talaverano se alza como triunfador de la feria con cuatro orejas ante lote de oro de una gran corrida de Borja Domecq y recupera las mejores...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. San FermínJandilla y Tomás Rufo ponen un broche esférico a PamplonaEl torero talaverano se alza como triunfador de la feria con cuatro orejas ante lote de oro de una gran corrida de Borja Domecq y recupera las mejores sensaciones de su toreo Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarEfeZabala de la Serna PamplonaPamplonaSEGUIR AUTORActualizado Martes, 14 julio 2026 - 22:18AÑADE EL MUNDO EN GOOGLEHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedasSan Fermín Una miurada interminable y un toro del siglo XXI en Pamplona San Fermín La mala suerte de una corrida muy movida de La Palmosilla en Pamplona Jandilla y Tomás Rufo pusieron broche esférico a San Fermín. Una magnífica corrida —premio Feria del Toro—, un lote de oro y un torero que se alzaba como el triunfador de la feria. Un gran toro de vuelta al ruedo —Castigado, premio Carriquiri ex aqueo con La Palmosilla— y cuatro orejas del tirón.
Pero, sobre todo, la excelencia de los toros de Borja Domecq propició la resurrección de aquel Rufo que irrumpió en el toreo prometiendo el paraíso. Y eso sucedió cuando al final de la tarde incluso le pidieron el rabo de otro superlativo jandilla llamado a podio... Roca Rey pasó con discreción en su segunda comparecencia para embolsarse un trofeo de manga ancha, al igual que Juan Ortega.
Los detalles
La Feria del Toro vivía a la espera del toro de la feria, y este saltó con el nombre de Castigado, número 80, negro mulato, 575 kilos según la tablilla, herrado con el fuego de Jandilla, con ese viejo punto aleonado de la casa, bajo de hechuras, colocada la cara y los cinco años cumplidos. La edad daba también un orden a su bravura, o quizá fuera la clase la que ordenaba en el movimiento. Fue distinguido a su muerte con la vuelta al ruedo en el arrastre.
Un premio también ciertamente amplio, sin quitarle un grano de categoría al jandilla de la excelencia. Javier Labairu (UPN), el presidente, tan seriecito con su chistera y su frac, en el fondo era un tanto manirroto, y ya se había marcado el nivel en los albores de la tarde con aquella oreja a Juan Ortega -pedida por un público dispuesto a quemar las naves en el fin de fiesta— con un bajonazo pescuecero. A partir de ese punto, ancha es Castilla.
Quiero decir que, con esa vara de medir, las dos orejas a Tomás Rufo se entendían. Convendría empezar a escribir las crónicas en Pamplona prescindiendo del marcador orejero. ¿Rufo cómo estuvo realmente?
Qué dicen los expertos
Mejor que como estaba en mayo; la mejor versión de su nueva versión; y, al final de la tarde, la mejor versión de su vieja versión, ya digo. Inteligente, castigó levemente en el caballo a Castigado. Por si no lo había visto —que sí—, Juan Ortega se enroscó al toro en un quite por barrocas chicuelinas: el jandilla tomó los vuelos por abajo.
Tomás Rufo arrancó la faena con pases cambiados por la espalda de rodillas.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





