
Jefferson Pérez: "De niño vendía periódicos en la calle, horas corriendo a 2.600 metros de altitud... eso desarrolló mi tolerancia al esfuerzo"
Atletismo Entrevista Jefferson Pérez: "De niño vendía periódicos en la calle, horas corriendo a 2.600 metros de altitud... eso desarrolló mi tolerancia al esfuerzo"El legendario atleta, que logró en Atlanta 96 la...
Surgen avances clave en el escenario mundial. Atletismo Entrevista Jefferson Pérez: "De niño vendía periódicos en la calle, horas corriendo a 2. 600 metros de altitud... eso desarrolló mi tolerancia al esfuerzo"El legendario atleta, que logró en Atlanta 96 la primera medalla olímpica para Ecuador, repasa su carrera en EL MUNDO.
"Mi oro cambió la mentalidad de mi país" Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarJefferson Pérez posa para EL MUNDO, en Madrid. ÁNGEL RIVASLucas Sáez-Bravo MadridMadridSEGUIR AUTORActualizado Sábado, 30 mayo 2026 - 21:04En unas semanas se cumplen 30 años de uno de esos momentos deportivos que un país recuerda para siempre. Jefferson Pérez (Cuenca, Ecuador, 1976) con la zapatilla rota, lograba la primera medalla olímpica para Ecuador, aquel imperecedero oro en los 20 kilómetros marcha en Atlanta 96 que el menudo atleta completaría con la plata de Pekín 2008 y tres títulos mundiales.
Los detalles
Con motivo de la celebración de la quinta edición del Gran Premio de Madrid Marcha este domingo en la Gran Vía, que le rendirá merecido homenaje, Jefferson pasea estos días dándose un baño de multitudes con la comunidad ecuatoriana en España, que reconoce al icono, aquel niño que vendía periódicos en las calles de su ciudad, a más de 2. 600 metros de altitud: "Mi oro cambió para siempre la mentalidad de Ecuador". Hoy Pérez, empresario de éxito, conferenciante y presidente de la Federación de Atletismo de Ecuador, comprueba cómo ya no es rareza -"Me giro y encuentro a ocho compañeros, a ocho hermanos olímpicos ya medallistas.
Y les doy las gracias por no dejarme solo, era muy pesada esa carga"- y cómo el destino tiene guiños fantásticos. Con orgullo, cuenta la historia de Daniel Pintado, el marchador campeón olímpico en París que era un niño de su misma ciudad que prometió a su madre imitar a Jefferson algún día cuando ella lloraba al ver aquel oro por la televisión. - Ese niño huérfano, que se ganaba la vida en las calles, ¿hubiera imaginado todo esto?
- Mi padre era militar y, antes de morir, él siempre me llevaba a lo más alto de la casa y me hacía ver los aviones. Me decía: 'Un día, tú tienes que ser piloto y dominar los cielos'. Desde niño me empezaron a inculcar siempre metas altas, pero también esfuerzo, perseverancia.
Qué dicen los expertos
Me inyectaron el bichito de intentarlo, intentarlo... La vida me dio la oportunidad de conocer todos los continentes, de ganar eventos por todo el mundo y me di cuenta de que lo más extraordinario es la amistad que puedes generar en diferentes lugares, conocer las culturas, sus tradiciones, sus costumbres. Es lo que te enriquece.
- ¿Cómo fue su infancia? - Mi vida ha sido una catarata permanente de necesidades. Pero la vida me fue poniendo ángeles.
Cada vez que tuve una crisis, golpeaba puertas y siempre aparecía un ángel. No para solucionarme el problema, sino para darme herramientas para poder superarlo. Recuerdo vender periódicos en las calles.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





