
José Antonio, hortelano productor de pimientos de Padrón: “Vino el calor y eso lo estresa. Tiran la flor antes de cuajar”
El calor extremo que acusa España no solo afecta a la vida de las personas. En la huerta, el producto está estresado. Se pone como ejemplo estas horas uno de los más populares entre los consumidores, el conocido como...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. El calor extremo que acusa España no solo afecta a la vida de las personas. En la huerta, el producto está estresado. Se pone como ejemplo estas horas uno de los más populares entre los consumidores, el conocido como pimiento de Padrón, también víctima de las inusuales temperaturas estas últimas semanas en Galicia.
La producción está tocando mínimos históricos, al punto que la bolsa de 400 gramos que suele encontrarse en los supermercados ya supera los 8 euros, frente a los 5 por los que podían encontrarse hace apenas un año. Los datos del termómetro asustan. El pasado 5 de julio, uno de los días más críticos, en Pontevedra, Salceda de Caselas alcanzó los 40,6 grados, Ponteareas los 40,1 y Vigo marcó 39,1 en su centro urbano.
Los detalles
Ourense estuvo por encima, con 39,5. Un día después, el aeropuerto de A Coruña alcanzó los 36,2 grados, récord en julio desde que hay registros -1972-, más de cinco décadas de mediciones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). En Lugo, las temperaturas ese lunes se situaron 15 grados por encima de la media habitual en esa fecha.
La campaña del pimiento de Padrón, que arranca cada año en mayo y se extiende hasta octubre, acumuló dos contratiempos consecutivos: un invierno excepcionalmente lluvioso -enero de 2026 se situó entre los más lluviosos de los últimos 25 años en España- retrasó la plantación, y cuando las plantas empezaron a recuperar el ritmo, las olas de calor del inicio del verano golpearon el cultivo en la fase de floración y cuajado del fruto, las más sensibles al estrés térmico. “Lo que quiere son temperaturas estables”El mecanismo por el que el calor daña al pimiento está documentado. Por encima de los 32 grados, el polen de las solanáceas -familia a la que pertenece el pimiento- pierde viabilidad y la planta no forma fruto aunque tenga flor.
A temperaturas superiores, la planta cierra los estomas para reducir la pérdida de agua, lo que frena la fotosíntesis y detiene el crecimiento. En invernadero, donde se concentra gran parte de la producción amparada por la Denominación de Origen Protegida (DOP) Pemento de Herbón, el efecto se multiplica: sin ventilación suficiente, la temperatura interior puede superar con holgura la exterior. Este miércoles, en Mañaneros 360 (TVE), Adela González ha entrevistado a José Antonio, un hortelano del propio Padrón, quien se ha encargado en primer lugar de matizar que “no hay tal pimiento”, refiriéndose a la denominación de pimiento de Padrón, sino que lo correcto es “pimiento de Herbón, variedad Padrón o tipo Padrón”.
Qué dicen los expertos
Preguntado por el calor, ha lamentado que “afecta porque el pimiento no quiere ahora 10 grados y mañana 40, lo que quiere son temperaturas estables”. Recuerda que hace cinco años pasó algo cercano. También hubo una intensa ola de calor.
Según registros, más leve. Este año, dice, “tuvimos mucho aire, después vino el calor y eso lo estresa -al pimiento-. Entonces tiran la flor antes de cuajar el producto”.
Temperaturas récordLa DOP delimita su zona de producción a cinco municipios: Padrón, Dodro y Rois, en la provincia de A Coruña, y Pontecesures y Valga, en Pontevedra. Más allá del perímetro de la denominación, el pimiento de Padrón se cultiva en otros puntos de Galicia y también en el sureste español y en Marruecos. La producción total del sector -que incluye tanto invernadero como cultivo al aire libre- se extiende sobre unas 14 hectáreas bajo cubierta y unas 20 hectáreas en exterior, con una producción habitual cercana a 1,3 millones de kilos.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





