
José Tolentino de Mendonça, cardenal: “A la Inteligencia Artificial le falta carne”
José Tolentino de Mendonça, cardenal: “A la Inteligencia Artificial le falta carne”La Santa Sede y la OEI reúnen en Roma a ministros de educación de 22 países para hablar de salud mental, IA y educaciónEl cardenal José...
Surgen avances clave en el escenario mundial. José Tolentino de Mendonça, cardenal: “A la Inteligencia Artificial le falta carne”La Santa Sede y la OEI reúnen en Roma a ministros de educación de 22 países para hablar de salud mental, IA y educaciónEl cardenal José Tolentino de Mendonça, este jueves en el Vaticano. Matteo MinnellaBarbara CelisRoma - 29 may 2026 - 05:30CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceJosé Tolentino de Mendonça (Machico, Madeira, 1965) es un cardenal de perfil insólito e inquietudes heterodoxas: criado en Angola, ordenado sacerdote en Madeira, poeta premiado en Portugal, teólogo bíblico y hasta comisario del pabellón del Vaticano en la Bienal de Venecia de 2024, habla de inteligencia artificial con la misma naturalidad con la que lo hace de arte o literatura. Prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación —el equivalente al ministerio de educación de la Santa Sede—, Tolentino de Mendonça es uno de los impulsores del encuentro “Mapas de esperanza para una agenda educativa regional: salud mental, tecnologías digitales y educación”, una iniciativa conjunta del Dicasterio para la Cultura y la Educación y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) que desde hoy y durante dos días reúne en Roma a ministros de educación y representantes y expertos de 22 países de América Latina.
El objetivo: reflexionar y buscar puentes para enfrentarse juntos a los desafíos que hoy plantea la educación, la salud mental de niños y adolescentes y el tsunami que tecnologías digitales e IA están provocando en sus vidas. La sede del dicasterio que Tolentino de Mendonça dirige tiene vistas privilegiadas a la Plaza de San Pedro, el corazón del país más pequeño del mundo. Sin embargo, el Estado de la Ciudad del Vaticano es el músculo más poderoso de la educación planetaria: los más de 200.
Los detalles
000 colegios y 1500 universidades católicas distribuidos por los cinco continentes convierten a la Santa Sede en el mayor proveedor educativo del mundo. Sentado en un luminoso salón junto a su despacho, Tolentino de Mendonça recibe a EL PAÍS en la víspera de ese encuentro internacional, al que los países acuden movidos por una cifra que impacta: “Uno de cada siete estudiantes de entre 10 y 19 años tiene problemas mentales o psicológicos susceptibles de diagnóstico clínico en América Latina. Pero el drama de la fragilidad y la vulnerabilidad no afecta solo a los estudiantes, sino también a los profesores: uno de cada cinco declara sufrir estrés emocional.
Además, las escuelas también son las familias, porque las escuelas no tienen muros, son una ilusión. Hay un tránsito continuo entre lo que ocurre fuera y lo que ocurre dentro. Por eso tenemos que pararnos a escuchar y promover respuestas coordinadas”, afirma.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





