
Joven de 18 años rescatada en Barú definió su experiencia como un segundo nacimiento: “Viví dos de los días más inexplicables de toda mi vida”
La Armada Nacional de Colombia desplegó un extenso operativo de búsqueda frente a las costas de Cartagena después de que Luciana Dangond Farah, de 18 años, y Gerónimo Ibarra Cavalli, de 20, fueran reportados como...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. La Armada Nacional de Colombia desplegó un extenso operativo de búsqueda frente a las costas de Cartagena después de que Luciana Dangond Farah, de 18 años, y Gerónimo Ibarra Cavalli, de 20, fueran reportados como desaparecidos tras alquilar una moto acuática que quedó a la deriva. Ambos jóvenes sobrevivieron casi 20 horas en el mar antes de ser hallados en la isla de Barú. El incidente ocurrió el domingo 28 de junio, cuando la embarcación que habían alquilado se quedó sin combustible, alejándose progresivamente de la costa.
La comunidad, junto a la Policía y pescadores locales, colaboró activamente en la búsqueda, sumando esfuerzos para lograr el rescate. Los jóvenes fueron localizados con vida tras casi un día en el agua, poniendo fin a la angustia de sus familiares y allegados. Detalles del naufragioDesde su cuenta de Instagram, Luciana Dangond compartió cuatro imágenes: una de la panorámica del lugar donde naufragó, de su rosario y fotos religiosas que la acompañaron.
Los detalles
Además, de un mensaje en el que describe la experiencia vivida. “Ayer, 28 de junio, tomé la primera foto sin imaginar todo lo que vendría después. Hoy, 29 de junio, volví a nacer.
Y puedo decir que viví dos de los días más inexplicables, duros y trascendentales de toda mi vida”, escribió la joven. En su publicación, Luciana narró que las horas en el mar estuvieron marcadas por “miedo, incertidumbre, preguntas sin respuesta, lágrimas que el mar escondía, pensamientos que jamás imaginé tener y una mezcla de emociones imposible de describir con palabras”. La joven detalló: “Hubo momentos en los que sentí que ya no podía más.
Pero también hubo otros en los que, en medio de la inmensidad del mar, sentí la presencia de Dios más cerca que nunca. Cuando humanamente todo parecía imposible, Él seguía sosteniéndonos”. Luciana confesó que llegó a imaginar lo peor: “Sentía que las posibilidades de volver se desvanecían con cada hora que pasaba.
Qué dicen los expertos
Pensé en mi familia, en las personas que amo, en todos los sueños que aún anhelaba cumplir y en la posibilidad de no volver a abrazarlos. Pero, incluso cuando el miedo intentaba apoderarse de mi corazón, había una voz muy dentro de mí que me repetía que Dios aún no había terminado de escribir nuestra historia”. En los momentos más difíciles, Luciana buscó refugio en la memoria de su abuela.
“En los momentos más difíciles también le hablé a mi abuela, a mi Abi, como siempre le decía. Desde el mar hasta el cielo. Una y otra vez le repetía: ‘Mi Abi, no me dejes sola.
Cuídame, ayúdame a volver a casa, con todas las personas que me aman. ’ Nunca había sentido el cielo tan cerca”. La joven expresó su convicción de que su abuela “estaba intercediendo por mí ante Dios”.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





