
La asombrosa historia del creador de Shrek, la criatura “aberrante” que hoy es toda una estrella pop
En 1988, el editor Michael di Capua vio algunos bocetos de una sorprendente nueva historia de uno de sus autores más populares: William Steig, un escritor e ilustrador conocido por sus acuarelas de líneas irregulares y...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. En 1988, el editor Michael di Capua vio algunos bocetos de una sorprendente nueva historia de uno de sus autores más populares: William Steig, un escritor e ilustrador conocido por sus acuarelas de líneas irregulares y cuentos infantiles suavemente mordaces. “Sus libros eran alegres, de una manera bondadosa”, recuerda Di Capua. “Te hacían sentir bien después de leerlos”.
Por eso Di Capua se sintió incómodo al examinar las páginas en bruto del último trabajo de Steig. Era la historia de un ogro cabezón y con cara llena de granos, tan repelente que su mal olor podía derribar árboles. “Me horroricé”, dice Di Capua, quien tiene 87 años.
Los detalles
“Le dije que era una aberración. No creo que usara esa palabra, pero eso es lo que pensaba”. Por sugerencia de su editor, Steig dejó el proyecto a un lado un tiempo, solo para retomarlo durante un breve periodo de sequía creativa.
Finalmente, Di Capua cedió, y el libro terminado llegó a las librerías en el otoño de 1990. Su línea de apertura presentaba a un personaje que pronto encantaría a millones de lectores y espectadores. “Su madre era fea y su padre era feo”, escribió Steig, “pero Shrek era más feo que los dos juntos”.
sigue a su grotesco protagonista mientras abandona la comodidad de su pantano, conoce a un burro sufrido y corteja a una princesa igualmente horrible. Como muchos de los libros infantiles de Steig, es breve, mordaz y un poco excéntrico. “Un logro modesto”, señaló una reseña en The Washington Post, “pero perfecto”.
Qué dicen los expertos
Probablemente sería la última vez que alguien asociara a la creación verde y malvada de Steig con la modestia. En la primavera de 2001, una versión cinematográfica de ¡Shrek! (sin el signo de admiración y con el actor Mike Myers) llegó a los cines.
La película recaudó casi 500 millones de dólares en todo el mundo y lanzó una franquicia que ahora incluye un musical ganador de un premio Tony y una atracción temática planeada en Texas. Durante el último cuarto de siglo, la imagen de Shrek ha sido adoptada, parodiada, transformada e incluso tatuada por admiradores. En línea, el rostro expresivo del personaje —a veces amenazante, a veces dubitativo— ha alimentado incontables GIF y memes.
En la vida real, personas de todo el mundo han asistido a fiestas rave de Shrek a altas horas de la noche, y artistas tan distintos como Regis Philbin y Bad Bunny se han pintado la cara de verde lima en homenaje al ogro. William Steig murió en 2003, a los 95 años. Pero según su hija menor, Maggie, el escritor e ilustrador habría estado encantado, aunque algo desconcertado, por la transformación de Shrek de héroe infantil inadecuado a estrella multimedia.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




