
La carta de Esteban Bullrich para la selección argentina con una dedicatoria a Messi: “Hiciste mejor a quienes te rodeaban”
Esteban Bullrich le escribió una carta abierta a la selección argentina de fútbol tras el subcampeonato en el Mundial 2026, y la publicó en su cuenta de Facebook. El ex senador y ex ministro de Educación, diagnosticado...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Esteban Bullrich le escribió una carta abierta a la selección argentina de fútbol tras el subcampeonato en el Mundial 2026, y la publicó en su cuenta de Facebook. El ex senador y ex ministro de Educación, diagnosticado hace cinco años con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), agradeció al plantel que conduce Lionel Scaloni no por el resultado, sino por los valores que, según sostuvo, el equipo encarnó a lo largo de todo el ciclo. La carta, extensa y personal, conecta la experiencia deportiva del seleccionado con la propia travesía de Bullrich frente a la enfermedad.
En ese cruce, el dirigente trazó una reflexión sobre el liderazgo, la resiliencia y el sentido del esfuerzo colectivo que, afirmó, el equipo nacional le transmitió a millones de argentinos durante estos años. El texto cierra con una dedicatoria directa a Lionel Messi y con una frase que condensa el tono de toda la carta: “De esperanza, créanme, sé un poco”, en alusión a su propio proceso con la ELA. Bullrich abrió su mensaje con un agradecimiento que desplazó el foco del resultado final: “Gracias por haber llevado la camiseta argentina con un honor que excede cualquier resultado deportivo”, escribió.
Los detalles
Luego enumeró los atributos que, a su entender, definieron la identidad del grupo: la resiliencia como modo de avanzar, el coraje frente a la adversidad, la humildad como marca y el espíritu colectivo como prueba de que “nadie llega lejos solo”. Fue en ese punto donde el ex funcionario anudó lo deportivo con lo personal. “Hace cinco años recibí el diagnóstico de ELA.
Desde entonces aprendí que las batallas más importantes no siempre se ganan. Algunas simplemente se libran con dignidad”, escribió. La frase no funcionó como digresión, sino como el eje desde el cual Bullrich leyó el desempeño del seleccionado: “El verdadero liderazgo no consiste en evitar el sufrimiento, sino en elegir quién queremos ser mientras lo atravesamos”, afirmó, y señaló que eso fue, precisamente, lo que el equipo le regaló al país durante este ciclo.
La carta también sirvió como anticipo de su próximo libro. Bullrich mencionó que en Liderazgo Espiritual sostiene que “un líder no es quien acumula poder, sino quien despierta lo mejor de los demás”, y afirmó que esa definición describe lo que el seleccionado logró con millones de argentinos: “Volvimos a creer que el esfuerzo compartido vale la pena, que el talento necesita del servicio y que la grandeza nunca puede sostenerse sin humildad”. La sección más extensa de la carta estuvo dedicada a Messi.
Qué dicen los expertos
Bullrich reconoció que el mundo habló durante años de los goles del capitán, pero señaló que su obra mayor fue otra: “Elegiste responder a la crítica con silencio, a la frustración con perseverancia y al éxito con una humildad que conmovió incluso a quienes no aman el fútbol”, le escribió. Para el ex senador, la serenidad del jugador del Inter Miami constituye también una forma de coraje, y su capacidad de mejorar a quienes lo rodean representa “quizás, la definición más hermosa del liderazgo”. Hacia el final, Bullrich reconoció el dolor que puede acompañar una final perdida: “Cuando uno entrega el alma, una final perdida duele”.
No obstante, apuntó que el tiempo reencuadra ese dolor y que el legado más duradero del ciclo no será una copa más o una menos, sino haber inspirado a chicos y chicas que “aprendieron que el talento sin trabajo no alcanza, que el éxito sin humildad es vacío y que caer nunca es el final cuando existe un equipo dispuesto a volver a levantarse”. El cierre del texto apuntó a una dimensión más amplia. Bullrich contrastó los valores exhibidos por el seleccionado con lo que describió como un tiempo en que “se premia el individualismo, el agravio y la búsqueda del beneficio personal”, y destacó que el equipo eligió otro camino: “Confiar unos en otros, compartir el protagonismo, celebrar al compañero y poner siempre a la Argentina por delante de cada nombre propio”.
Para el ex funcionario, ese ejemplo vale más que cualquier trofeo.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




