
La Cámpora cree que Kicillof no quiere el apoyo de Cristina Kirchner y la ruptura es casi irreconciliable
El futuro es totalmente incierto. En el universo del peronismo sobrevuelan muchas hipótesis sobre lo que puede suceder en las elecciones del 2027. Hace algunos meses la que más asidero tenía era la de construir una...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. El futuro es totalmente incierto. En el universo del peronismo sobrevuelan muchas hipótesis sobre lo que puede suceder en las elecciones del 2027. Hace algunos meses la que más asidero tenía era la de construir una unidad pragmática para intentar sacar a Javier Milei de la Casa Rosada.
En las últimas semanas, y sobre todo en los últimos días, la que gana más peso es la que plantea un escenario donde el peronismo va terminar compitiendo dividido. El meollo de ese cambio en los análisis de la dirigencia tiene que ver con la fractura del kirchnerismo. Axel Kicillof está de un lado.
Los detalles
Cristina y Máximo Kirchner están del otro. Y ya nadie da muestras de querer atravesar esa línea divisoria que parece haber quedado marcada con tinta indeleble. En algún momento existió la convicción.
Los movimientos de cada sector van en caminos inversos. Al mismo ritmo que Kicillof decidió, junto a los suyos, utilizar el silencio como una herramienta para dejar que el tiempo pase y la interna no lo desgaste, el cristinismo aumentó la ofensiva, en términos discursivos, y empezó a poner más fuerza sobre el sello de traidor que pesa sobre la figura del ex gobernador. Una de las últimas teorías que oscilan en el cristinismo tiene que ver con los movimientos de Kicillof en el campo político.
En La Cámpora creen que el gobernador no quiere el apoyo de Cristina Kirchner. Que no le interesa su respaldo y que por eso no la visita ni busca tener contactos con sus dirigentes. “Axel quiere despegarse todo lo posible de Cristina.
Qué dicen los expertos
No quiere estar identificada con ella. Si él quisiera eso, buscaría el modo para que suceda. Pero no lo hace y muestra lo que quiere”, indicó un dirigente muy cercano a la ex presidenta.
El reproche por su decisión de no visitarla en San José 1111 sigue vigente y está latente en la conversación camporista. En la agrupación de Máximo Kirchner justifican la falta de apoyo a Kicillof en la postura del propio gobernador. Dicen que no lo respaldan porque, en verdad, él no quiere que lo hagan.
Sus gestos, sus decisiones y sus palabras tienen otra lógica que, según identifican en territorio ultra K, tiene que ver con salir a buscar el voto no kirchnerista. “Axel tiene miedo de que le digan kirchnerista. Por eso no va a verla a San José 1111 y por eso toma distancia.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





