La debacle turística en Cuba rompe el último gran lazo económico con España
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Contenido solo para suscriptoresLa debacle turística en Cuba rompe el último gran lazo económico con EspañaCrisis en La HabanaEl repliegue de las hoteleras da el golpe de gracia a la escasa inversión en la islaLas empresas vinculadas a Gaesa abandonan la islaUn hotel de la cadena española Meliá en La Habana, esta semanaADALBERTO ROQUE / Maite GutiérrezBarcelona 07/06/2026 06:00 Actualizado a 07/06/2026 08:32 La retirada parcial de grandes hoteleras españolas como Meliá e Iberostar de Cuba no solo refleja el nivel de asedio al que los Estados Unidos está sometiendo a la isla. También pone de manifiesto el progresivo deterioro de las relaciones económicas entre España y Cuba y la crisis de un sector que durante más de tres décadas actuó como el principal puente empresarial entre ambos países. A diferencia de lo ocurrido en otros mercados latinoamericanos, donde las multinacionales españolas desplegaron inversiones en banca, telecomunicaciones, energía o infraestructuras, la apuesta española por Cuba se concentró fundamentalmente en el negocio turístico y la producción de tabaco.
Tras la desaparición de la Unión Soviética y el colapso económico que siguió al llamado Período Especial, el turismo se convirtió en una prioridad estratégica para las autoridades cubanas. Después de la exportación de servicios médicos a países como Venezuela, el turismo es la segunda actividad de la economía de La Habana, con una aportación a su PIB de casi 3. 000 millones de dólares anuales en los años previos a la pandemia.
Los detalles
La isla necesitaba divisas y buscó socios internacionales capaces de aportar experiencia de gestión, canales de comercialización y acceso a los grandes mercados emisores. Cadenas españolas como Meliá vieron la oportunidad y empezaron a ocupar ese espacio en los 90. Desde entonces, España se ha mantenido como el actor extranjero más importante en la industria turística cubana.
Según la Oficina Económica y Comercial de España en La Habana, las cadenas españolas gestionaban hasta esta semana unas 30. 000 habitaciones y más de 70 contratos de administración hotelera, principalmente en establecimientos de cuatro y cinco estrellas. Meliá, Iberostar, Blau, Barceló, Roc, Valentín o Axel han formado parte de un paisaje turístico en el que la presencia española ha sido dominante durante años.
La apuesta empresarial ha sido prácticamente nula en las dos últimas décadasAhora, todo este negocio se está desmoronando. “Las empresas que han mantenido relaciones con Cuba necesitan un mercado rentable, ahora esto no existe”, resume Anna Ayuso, Investigadora sénior para América Latina de Cidob. En los últimos meses los gastos de estas hoteleras se han disparado.
La demanda turística se ha desplomado, con establecimientos prácticamente vacíos, mientras los costes de la energía volaban.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




