La historia de amor tras la tragedia de buceo: “Gianluca nunca habría puesto a nadie en peligro”
Contenido solo para suscriptoresLa historia de amor tras la tragedia de buceo en Maldivas: “Gianluca nunca habría puesto a nadie en peligro”Fatalidad en MaldivasLa bióloga marina Jannah Britt-Green dedica un proyecto de...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Contenido solo para suscriptoresLa historia de amor tras la tragedia de buceo en Maldivas: “Gianluca nunca habría puesto a nadie en peligro”Fatalidad en MaldivasLa bióloga marina Jannah Britt-Green dedica un proyecto de restauración de corales a su pareja, Gianluca Benedetti, uno de los seis fallecidos en el incidente del pasado mayo Jannah-Britt Green está convencida de que algo debió de salir mal en los acontecimientos del 14 de mayo de 2026 Jannah-Britt Green Nathan Haimowitz 22/07/2026 06:30 Actualizado a 22/07/2026 08:03 Jannah Britt-Green llevaba en Maldivas algo menos de un mes cuando conoció a Gianluca Benedetti. Ambos conectaron rápidamente gracias a sus intereses comunes en la isla, situada a aproximadamente mil kilometros de Sri Lanka. A los dos les apasionaban la literatura clásica y el ajedrez además de encontrarse lejos de casa —Italia, en el caso de Benedetti, y en cualquier parte del mundo en el de Britt-Green, que creció entre México, Estados Unidos, Australia y el Reino Unido, aunque hoy reparte su vida entre Barcelona y Menorca—.
Sentían que podían comprenderse mutuamente y empatizaban con las exigencias del trabajo del otro. Tanto Britt-Green como Benedetti trabajaban buceando en Maldivas. La bióloga marina Britt-Green, que vive la mayor parte del año entre Barcelona y Menorca, apenas llevaba unos meses inmersa en un nuevo proyecto de restauración de corales en Maldivas, un país cuya economía depende en gran medida del turismo gracias a sus islas coralinas.
Los detalles
La fatalidad en Maldivas es el incidente más trágico de la historia del buceo en el paísUno de los trabajos de Benedetti en las islas fue el de responsable de operaciones de una embarcación de buceo, al frente de un yate de vida a bordo para huéspedes que querían viajar a los mejores puntos de buceo de Maldivas. Ejercía, además, de instructor jefe de buceo. Britt-Green no solo había estado en el barco con él y había visto cómo “cuidaba tan bien de sus huéspedes en todo momento”, sino que también estaba acostumbrada al ritmo que había adquirido su relación durante los casi cuatro meses transcurridos desde que se conocieron por primera vez.
Cuando tenía huéspedes a bordo, Benedetti se alejaba del teléfono y se dedicaba a ellos durante varios días, dirigiendo normalmente tres o cuatro inmersiones al día, con la primera de ellas a una hora bastante temprana, explica Britt-Green. Cuando la mañana del 14 de mayo de 2026 no recibió noticias de él, no le dio demasiada importancia. No fue hasta el día siguiente cuando descubrió lo ocurrido que durante la segunda inmersión, alrededor de las 11 de la mañana, ocurrió lo que ha sido calificado como el incidente más trágico de la historia del buceo en Maldivas.
En total, cinco personas murieron cuando un grupo de buceadores italiano “participaba en una inmersión para explorar varias cuevas a 50 metros de profundidad cerca del atolón de Vaavu”, según cubrió La Vanguardia.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




