
La historia jamás contada del primer club feminista de España: "Las tacharon de frívolas y peligrosas, decían que destetaban a sus bebés con cerveza y que pegaban a sus maridos"
HistoriaLa historia jamás contada del primer club feminista de España: "Las tacharon de frívolas y peligrosas, decían que destetaban a sus bebés con cerveza y que pegaban a sus maridos"Se propusieron adelantar el reloj...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Surgen avances clave en el escenario mundial. HistoriaLa historia jamás contada del primer club feminista de España: "Las tacharon de frívolas y peligrosas, decían que destetaban a sus bebés con cerveza y que pegaban a sus maridos"Se propusieron adelantar el reloj de España y lo consiguieron, pero la impronta que dejaron las socias del Lyceum Club Femenino quedó arrasada por una historia protagonizada por ellos. El club de las modernas (Seix Barral) les hace justicia Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarReunión en el Lyceum Club Femenino de Madrid, fundado en 1926. ARCHIVO GENERAL DE LA ADMINISTRACIÓN EL MUNDOActualizado Miércoles, 3 junio 2026 - 22:41Rumena Buzarovska "No hay marcha atrás.
La sociedad nunca volverá a una era de privilegio patriarcal" Lucía Solla Sobral La escritora de los 200. 000 libros: "Huyo de quienes quieren utilizar mi novela como un símbolo del feminismo" A Eva Cosculluela la pregunta le vino a la cabeza mientras visitaba una exposición con motivo del centenario de la Residencia de Señoritas, el primer centro oficial destinado a fomentar la enseñanza universitaria para mujeres en España, que abrió sus puertas en Madrid en 1915. «De la Residencia de Estudiantes lo sabíamos todo, incluso en qué habitación durmió Lorca y en cuál Buñuel.
Los detalles
Sin embargo, de la de Señoritas... Empezando por el nombre: ellos eran estudiantes; ellas, señoritas», reflexiona la periodista, librera, traductora y gestora cultural zaragozana. En estas disquisiciones se encontraba cuando le llamó la atención otro nombre: Lyceum Club Femenino.
Y surgió, efectivamente, la gran pregunta: «¿Cómo puede ser que no sepamos ni que existió aquella asociación pionera del feminismo, de la transformación social a través de la cultura, del arte, de la educación? Impulsada por la indignación que le provocó aquella injusticia, Cosculluela se puso manos a la obra. El resultado de una década buceando entre legajos dispersos, cartas manuscritas, diarios de sesiones parlamentarias, memorias y muchísimos periódicos es hoy El club de las modernas (Seix Barral), que más que la historia busca reconstruir la intrahistoria de una reunión de mujeres cultas que contribuyó decisivamente a transformar la vida cultural y política española.
A las socias del Lyceum Club Femenino les debemos las primeras guarderías, ellas consiguieron la derogación del artículo del Código Penal que disculpaba que sus maridos las apalizaran en caso de adulterio y ellas, finalmente, fueron decisivas en la conquista del sufragio femenino. Por el camino, acogieron a la flor y nata de la intelectualidad patria, masculina y femenina, y fueron plataforma de lanzamiento para el talento de sus compañeras. El mismo Miguel de Unamuno, que acuñó el término intrahistoria, utilizó también por primera vez una palabra que resume el espíritu de aquel club madrileño adelantado a su tiempo: sororidad.
Unamuno, por cierto, fue asiduo al Lyceum.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





