
La mala suerte de una corrida muy movida de La Palmosilla en Pamplona
San FermínLa mala suerte de una corrida muy movida de La Palmosilla en PamplonaLas espadas reducen el balance a la oreja que cortó Fernando Adrián a un toro de nota mayor; Samuel Navalón dibuja los naturales de la tarde...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. San FermínLa mala suerte de una corrida muy movida de La Palmosilla en PamplonaLas espadas reducen el balance a la oreja que cortó Fernando Adrián a un toro de nota mayor; Samuel Navalón dibuja los naturales de la tarde y dice lo que promete Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarCasa de MisdericordiaZabala de la Serna PamplonaPamplonaActualizado Domingo, 12 julio 2026 - 22:35 Terrible corrida de José Escolar en Pamplona San Fermín ¿Quién es el misterioso "Joker de los Sanfermines"? : de fenómeno viral al banquillo de los detenidos La mala suerte se cernió sobre la corrida de La Palmosilla: las espadas jibarizaron el resultado a una sola oreja, la que cortó Fernando Adrián al mejor toro de la tarde, un Cantarillo de nota mayor. Pudieron ser algunas más, como la que se dejó Samuel Navalón con un buen tercero.
Y quizá otra el propio Adrián. Pero, dicho esto, conviene aclarar cuanto antes que el envío de Javier Núñez fue también muy caminador, con cosas de toros muy corridos en el campo, por físico y por comportamiento; con más movimiento que poder, empuje y entrega. Y esa combinación le daba, para estar delante, unas ciertas complejidades, no apreciables desde el tendido por estar envueltas en su fondo bonancible.
Los detalles
Ese venirse andarín, sobre las manos, sin terminar nunca de irse o haciendo hilo, no es fácil para torear. Que se lo digan a Fortes con su lote. 16 arrastraban al buen Cantarillo y, acto seguido, le entregaban a Fernando Adrián una oreja, la percepción de la mala fortuna no se acababa de despejar.
Un espadazo que hizo guardia, antes del definitivo, le privó del otro trofeo. No por el virtuosismo, evidentemente, pero sí por lo listo que había estado con el toro de La Palmosilla para jugar con la distancia larga, más por necesidad que por generosidad. Precisamente por todo lo que se estaba dando en la corrida.
Le funcionó a Adrián la cabeza para, aprovechando las inercias, potenciar las virtudes del toro, uno de los dos cinqueños -quinto y sexto- de La Palmosilla. Viajó por una y otra mano Cantarillo con fijeza y repetición, muy seguido, regalándole el paso final a la embestida. La estrategia del madrileño dio sus frutos con una faena encaminada hacia el triunfo, que parecía seguro al rematar la última serie con la mano izquierda, la más redonda también para el toro, ya sin tanta distancia.
Qué dicen los expertos
Hubo un error de cálculo al querer cerrar por bernadinas en los medios, consumadas finalmente con emotividad en el tercio. Las orejas seguían pendientes como botín. Y, sin embargo, la travesía de la estocada provocó que asomara por el costillar.
Adiós a la puerta grande. Aplaudió el público fuertemente a Cantarillo y Fernando Adrián paseó su trofeo. Otra oreja podía haber cortado al segundo.
El toro se pegó un volatín durante la lidia, agalgado en su anatomía de corredor. Fue toro de venirse más que de irse. Obediente en su movimiento sobre las manos.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





