
La mística del Azteca en su tercer Mundial: el gigante de cemento que consagró a Pelé y Maradona
Mundial 2026La mística del Azteca en su tercer Mundial: el gigante de cemento que consagró a Pelé y MaradonaEste templo del fútbol impulsado por el magnate Emilio Azcárraga en los 60 vio al mejor Brasil, la 'Mano de...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Mundial 2026La mística del Azteca en su tercer Mundial: el gigante de cemento que consagró a Pelé y MaradonaEste templo del fútbol impulsado por el magnate Emilio Azcárraga en los 60 vio al mejor Brasil, la 'Mano de Dios' y el 'Partido del siglo'. Reformado para este campeonato, es historia Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarPelé sale a hombros del estadio Azteca tras conquistar su tercer Mundial en 1970. GETTYInma LidónEnviada especial Ciudad de MéxicoEnviada especial Ciudad de MéxicoSEGUIR AUTORAActualizado Miércoles, 10 junio 2026 - 23:07Polémica Los dueños de los palcos del estadio Azteca amenazan con boicotear el Mundial: "La FIFA vino a pisar nuestras leyes" Fin de ciclo La hora del relevo en el Olimpo de las favoritas: el adiós de Messi y Cristiano, el testigo de Mbappé y Vinicius, con Kane de invitado El fútbol como "el último gran rito" que permanece, un espectáculo que congrega a una multitud para unirse en una ceremonia colectiva de emociones.
Así lo veía el escritor y cineasta italiano Pier Paolo Pasolini y el Mundial es la expresión máxima de esa religiosidad que, si ha de elegir un templo, ese es el estadio Azteca de Ciudad de México. Arranca hoy la Copa del Mundo en un escenario con una mística que lo ha convertido en inmortal, protagonista en páginas de la literatura mundial y en estrofas en canciones coreadas en multitudinarios conciertos de rock. Porque en su césped se labraron las mayores gestas del fútbol de naciones del siglo XX.
Los detalles
Cuando México y Sudáfrica salten al campo, el gigante de cemento y acero inaugurado en 1966, al que le han hecho una remodelación interior intensa, se convertirá en el único estadio que ha albergado partidos de tres Mundiales: en 1970 y 1986 fueron las finales que consagraron a Pelé y Maradona. Ahora será el duelo que da el pistoletazo de salida a una peculiar Copa del Mundo, la primera compartida por tres países tan cerca en el mapa y tan lejos en casi todo lo demás. El Azteca tiene un padre, el empresario Emilio Azcárraga, propietario de Televisa y del Club América.
Necesitaba un estadio para su club y acabó impulsando un icono nacional: un campo de 100. 000 espectadores, construido en cuatro años pese a las enormes dificultades técnicas para dinamitar y excavar 180. 000 toneladas de roca volcánica de las coladas de lava del antiguo volcán de Xitle.
Por eso creció en vertical como un gran cuenco monumental. Su solidez hizo que, el 19 de septiembre de 1985, a nueve meses del Mundial del 86, permaneciera sin daños ante uno de los terremotos más devastadores sufridos por Ciudad de México. Para entonces ya había pasado por allí la historia del fútbol.
La construcción del estadio fue, junto al apoyo firme de Azcárraga, una de las razones por las que México se convirtió en sede del Mundial de 1970. Acogió diez partidos, pero solo uno tiene una placa en el graderío del Azteca: el 'Partido del Siglo'.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





