
La OCU alerta sobre la baja calidad de los helados tipo bombón vendidos en supermercados
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. ConsumoLa OCU alerta sobre la baja calidad de los helados tipo bombón vendidos en supermercadosSon productos ultra procesados, ricos en grasas vegetales, jarabes, aromas y todo tipo de aditivos, algunos de ellos no recomendables Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarHelado tipo bombón almendrado. ShutterstockEL MUNDO MadridMadridActualizado Martes, 2 junio 2026 - 16:46 Audio generado con IAUn análisis realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sobre 24 helados de palo tipo bombón —12 de chocolate negro y 12 almendrados— comercializados en grandes cadenas de supermercados ha revelado importantes diferencias respecto a la receta tradicional elaborada con grasas lácteas, manteca de cacao, huevo y azúcar. Además, el estudio advierte de la presencia de varios aditivos cuestionados por organizaciones de consumidores europeas.
Uno de los aspectos más llamativos es la escasa presencia, e incluso ausencia, de grasas lácteas como la mantequilla o la nata. Según la OCU, la mayoría de los productos analizados sustituyen estos ingredientes por grasas vegetales, principalmente de coco, palma o girasol, una práctica que contribuye a reducir costes de producción, pero que también altera el sabor característico esperado en este tipo de helados. Estas grasas vegetales reemplazan igualmente a la manteca de cacao, otro componente fundamental de la receta original.
Los detalles
El estudio también destaca que el azúcar tradicional ha sido sustituido en todos los casos por mezclas de azúcar, glucosa y fructosa. Aunque esta fórmula permite abaratar el producto, la organización considera que repercute negativamente en la calidad organoléptica del helado. La presencia de aditivos es otro de los elementos que, según la OCU, evidencia el carácter ultraprocesado de estos productos.
Los helados analizados contienen una media de hasta ocho aditivos distintos. Algunos cumplen funciones tecnológicas justificadas, como la conservación o la protección frente a la oxidación. Sin embargo, otros se emplean para compensar la ausencia de ingredientes de mayor calidad, como los emulsionantes que sustituyen a la yema de huevo, los estabilizantes que aportan textura o los colorantes y aromas que simulan ingredientes como la vainilla o el propio huevo.
La organización muestra especial preocupación por la presencia de determinados aditivos, entre ellos los E-442, E-476 y E-471, cuya seguridad ha sido cuestionada por distintas asociaciones europeas de consumidores. Este último fue detectado en la totalidad de los 24 helados examinados. Desde el punto de vista nutricional, la OCU subraya que estos productos presentan un elevado aporte energético, con una media de 319 kilocalorías por cada 100 mililitros.
Por ello, recomienda optar por formatos de menor tamaño, de unos 41 mililitros, frente a los habituales de 90 mililitros, y limitar su consumo a ocasiones puntuales.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





