
La pausa de hidratación no solo frena el ritmo de los partidos en la Copa del Mundo 2026: también afecta a los hinchas
La pausa de hidratación se convirtió en una de las imágenes habituales de la Copa del Mundo 2026. Mientras los futbolistas se acercan a la línea lateral para recibir agua, escuchar indicaciones de sus entrenadores y...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. La pausa de hidratación se convirtió en una de las imágenes habituales de la Copa del Mundo 2026. Mientras los futbolistas se acercan a la línea lateral para recibir agua, escuchar indicaciones de sus entrenadores y recuperar energía, una parte de los aficionados observa una escena que rompe con la dinámica natural del fútbol: el partido se detiene, el ritmo desaparece y la conexión emocional con el juego queda suspendida durante unos minutos. Para analizar esta situación, el psicólogo Juan Carlos Montoya, explicó que la discusión tiene diferentes perspectivas.
El fútbol no solamente es una cuestión física, también es ritmo, concentración y emociones. En ese punto aparece la otra cara de la pausa de hidratación: lo que sucede con el espectáculo. “El fútbol tiene una dinámica y cuando los deportistas salen con una tarea, salen a realizarla por un tiempo estimado de 40 o 45 minutos.
Los detalles
En el momento en que ese tiempo se corta, puede afectar la dinámica”, señaló en entrevista con Infobae Colombia. Además, la interrupción puede convertirse en un elemento estratégico. Un equipo que atraviesa un buen momento puede verse perjudicado porque pierde intensidad, mientras que otro puede aprovechar esos minutos para reorganizarse y recuperar posiciones.
“Desde el punto de vista de la dinámica del juego, probablemente el que esté en un ritmo, en un nivel que le esté beneficiando el transcurso del partido, puede sentir que ese ritmo se va a caer y le va a permitir al otro recomponerse”, explicó. El impacto más evidente, sin embargo, aparece en los aficionados. Durante el Mundial 2026 se han visto imágenes de hinchas abucheando las pausas de hidratación, una reacción que refleja la sensación de que el partido pierde continuidad.
Para quienes están en el estadio, la experiencia puede mantenerse por el ambiente, la pasión y la interacción con otros aficionados. Pero para quienes siguen el partido por televisión, la interrupción tiene otro efecto: el cerebro debe volver a conectarse con la historia del juego. “Para el televidente o para las personas, las pausas siempre van a generar un proceso de corte atencional”, explicó Montoya.
Qué dicen los expertos
“La atención es cuando se dirigen todos los sentidos hacia unos estímulos específicos. En este caso, la gente está metida en la pantalla, está inmersa en el juego y está auditivamente atenta a todo lo que está sucediendo”. El problema aparece cuando esa concentración se rompe.
Después de la pausa, el espectador debe volver a ubicarse en el partido, recordar qué estaba ocurriendo y recuperar la conexión emocional con lo que pasa en la cancha. “El cerebro tiene que volver a retomar, empezar a memorizar qué es lo que ha sucedido, qué ha pasado y volver a conectar. Muchas veces el interés se pierde”, indicó.
El efecto de la pausa de hidratación en el fútbolSin embargo, el psicólogo aclara que el efecto depende mucho de la motivación del espectador. No es lo mismo una pausa durante un partido cualquiera que una interrupción en un encuentro donde está jugando la selección de un país. “Si está jugando la selección de tu país, la motivación está exacerbada y no quieres interrupción, quieres estar conectado con lo que está sucediendo.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





