
La película que aborda sin tabúes la sexualidad de una joven con discapacidad: “Es la primera comedia con la que los adolescentes se van a sentir realmente identificados”
Una de las grandes capacidades del cine es la de normalizar y dar a conocer ciertas realidades. También reparar el daño hecho frente a estereotipos. El retrato de las personas con discapacidad —desde la física a la...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Una de las grandes capacidades del cine es la de normalizar y dar a conocer ciertas realidades. También reparar el daño hecho frente a estereotipos. El retrato de las personas con discapacidad —desde la física a la intelectual o la sensorial— no ha estado exento de estos patrones.
Frente al imaginario de que estos son héroes o, por el contrario, tienen una vida marcada por el drama, Todos los colores, la ópera prima de Beatriz de Silva —directora de los cortos Tula (2022); Luyba, mañana (2023) y Hadas (2024)-, en cines desde este viernes, llega para romper con todo lo anterior. Protagonizada por Mafalda Carbonell —hija del también actor Pablo Carbonell—, la atleta paralímpica Eva Moral —medalla de bronce en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020— y Silvia Abril, este coming of age sigue la historia de una adolescente de 17 años mientras aborda cuestiones tan universales como la amistad, la sexualidad y el primer amor desde la perspectiva de una joven con discapacidad. Presentada en el pasado Festival de Málaga como parte de la Sección Oficial Fuera de Concurso y producida por Atresmedia Cine junto a Cattleya Producciones y La Canica Films, la historia sigue a Belén (Carbonell), una adolescente de segundo de Bachillerato en silla de ruedas que ve cómo sus tres mejores amigas tienen claro qué harán cuando termine el curso.
Los detalles
Su incertidumbre, unida a su carácter rebelde y a su constante mal humor, la llevará a ser castigada por la directora de su instituto para ser parte del club de atletismo. Allí conoce a Laura (Moral), una atleta paralímpica que, motivada por el atletismo, la ayudará a ver la vida de otra manera, a romper con los límites establecidos por su entorno y a ganar confianza en sí misma. Luchar contra la heroicidad y el drama a través de la risaLa normalización de vivir en silla de ruedas viene de la mano de la propia directora y guionista.
Una de las mejores amigas de la infancia de Beatriz de Silva (Cáceres, 1997) necesitaba de ella para hacer su vida. “Para nuestro grupito no era relevante más que por temas logísticos: taxis adaptados, discotecas sin escalones, restaurantes con suficiente espacio, autobuses con rampa. Estábamos acostumbradas a incluir la adaptación en nuestra vida”, apunta.
Pero no todo el mundo tenía estos factores en cuenta, algo que se traslada incluso a la gran —y pequeña— pantalla. Así surgió la idea de escribir y dirigir Todos los colores, como “una necesidad de contar algo” que para ella era “una normalidad”. “A lo mejor una película te puede ayudar a tener ese imaginario en tu cabeza.
Qué dicen los expertos
¿Cómo hace una persona con discapacidad para ir a una discoteca? ¿Cómo mantiene relaciones sexuales? ¿Cómo se cambia de la silla a la cama?
Pequeñas cositas que al final hacen que tú normalices una vida y que no se te caiga el mundo", apunta. Y contra los estereotipos precisamente quería luchar De Silva. “No eres un niño, ni un ángel, ni un superhéroe.
Eres una persona y tienes tu personalidad, que no está definida por una silla”, explica. “Los primeros cinco minutos vas a ver la silla. Luego ya vas a ver a Belén”.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





