
La Presidencia de Perú, en juego en la ruleta rusa de los extremos
EleccionesLa Presidencia de Perú, en juego en la ruleta rusa de los extremosKeiko Fujimori y Roberto Sánchez llegan muy igualados a unas elecciones 'de nariz tapada' Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Surgen avances clave en el escenario mundial. EleccionesLa Presidencia de Perú, en juego en la ruleta rusa de los extremosKeiko Fujimori y Roberto Sánchez llegan muy igualados a unas elecciones 'de nariz tapada' Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarKeiko Fujimori saluda a sus seguidores durante su mitin de clausura de campaña, el jueves. AFPDaniel Lozano Chiclayo (Perú)Chiclayo (Perú)Actualizado Domingo, 7 junio 2026 - 01:54Perú El hambre, fuera del foco de la campaña para las elecciones presidenciales del domingo Análisis El doble pulso de Perú y Colombia para dibujar el nuevo mapa de las Américas Perú abre sus urnas hoy para pelear, voto por voto, en el ring de los extremos de las Américas. Todo apunta a que se volverá a vivir en el país andino un recuento al límite, que ya en primera vuelta necesitó un mes de escrutinio para confirmar quiénes serían los rivales este domingo electoral, en una nueva reedición de aquella máxima de Mario Vargas Llosa de elegir con la nariz tapada entre el sida y el cáncer.
O como titula la revista Caretas en su última edición: "No se dispare. A no jugarse el futuro del país en una ruleta rusa de improvisación, autoritarismo e ideas trasnochadas". En el lado derecho del cuadrilátero está Keiko Fujimori, precedida por tres derrotas presidenciales pero avalada por su triunfo en primera vuelta.
Los detalles
La líder populista, de 51 años, no sólo se enfrenta a sus propios fantasmas, tras caer en 2011, 2016 y 2021 por un puñado de votos; también lo hace contra el histórico antifujimorismo, que creía resquebrajado en parte tras la muerte del dictador en 2024. Y en el lado izquierdo se sitúa Roberto Sánchez, abanderado izquierdista, que no se ha quitado durante semanas el sombrero chotano de grandes alas blancas, que hizo famoso el golpista Pedro Castillo. Pese a su forzado viaje al centro en la última semana para captar votos, fue el único ministro que se mantuvo junto a Castillo durante los 495 días de su Gobierno, pero que no dudó en alejarse de él cuando vio su propio cuello en peligro.
"No soy comunista, nunca expropié a nadie", se defendió. Las últimas encuestas (cuya publicación está prohibida a estas alturas) y las mediciones de las campañas adelantan un empate técnico, todo un clásico en el país andino. Una de las grandes encuestadoras sitúa a Keiko con el 38,8% de los apoyos frente al 37% del otro Sánchez, pero con un 10% de indecisos, con el izquierdista esprintando en los últimos días y con ese voto oculto de los Andes que ya sorprendió a favor de Castillo en 2020.
En Lima y en el norte, Fujimori es muy preponderante, en un ejemplo muy claro de polarización geográfica.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





