
La primera vez que la “marcha nupcial” sonó en una boda: la historia de su autor y la princesa que la popularizó
Era el 2 de junio de 1847. Algo nervioso, en una pequeña iglesia de Tiverton, Inglaterra, un joven organista tomó una decisión que nadie consideró trascendente en aquel momento, pero que él sabía que sería importante...
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Era el 2 de junio de 1847. Algo nervioso, en una pequeña iglesia de Tiverton, Inglaterra, un joven organista tomó una decisión que nadie consideró trascendente en aquel momento, pero que él sabía que sería importante para la posteridad. Mientras Dorothy Carew y Tom Daniel, una pareja de la región, celebraban su boda, Samuel Reay tocó una adaptación de la “Marcha nupcial” de Felix Mendelssohn, una obra escrita en 1842 como parte de la música incidental de la obra Sueño de una noche de verano de William Shakespeare, que nada tenía que ver con las tradiciones religiosas de la época.
Esa primera interpretación pasó prácticamente inadvertida. Durante años, la Iglesia de Inglaterra mantuvo su resistencia a incorporar música de origen teatral en sus ceremonias y aquella iniciativa quedó reducida a una curiosa anécdota local, que fue olvidada fuera de los límites de la parroquia. La verdadera popularidad de la composición llegó el 25 de enero de 1858, gracias a una boda de la realeza británica.
Los detalles
La princesa Victoria, hija mayor de la reina Victoria, seleccionó personalmente la obra de Mendelssohn como música de salida para su matrimonio con el príncipe Federico Guillermo de Prusia en el Palacio de St. Las repercusiones de este enlace real hicieron que la partitura recorriera todo el continente, haciendo una tradición que esa pieza sea la celebración del flamante matrimonio. El genio detrás de la partituraFelix Mendelssohn Bartholdy nació el 3 de febrero de 1809 en Hamburgo, Alemania, en el seno de una familia culta y acomodada.
Nieto del filósofo Moses Mendelssohn e hijo del banquero Abraham Mendelssohn, creció en un entorno donde la educación, las artes y el pensamiento ocupaban un lugar central. Su hermana Fanny también destacó como pianista y compositora. La familia, de origen judío, se convirtió al protestantismo y adoptó el apellido Bartholdy como parte de su integración a la sociedad alemana de la época.
Desde muy pequeño, reveló un talento musical excepcional. Aprendió piano con su madre y más tarde estudió composición con Carl Friedrich Zelter, una figura decisiva en su formación. Fue considerado un niño prodigio: dio sus primeras presentaciones públicas con solo nueve años.
Qué dicen los expertos
Durante la adolescencia ya componía cuartetos, sonatas, sinfonías y pequeñas óperas, obras que evidenciaban una madurez artística poco común para su edad. El ambiente intelectual de su familia y la influencia de Zelter despertaron en él una profunda admiración por Johann Sebastian Bach. En 1829, con apenas 20 años, dirigió en Berlín la primera interpretación pública moderna de la “Pasión según San Mateo”, acontecimiento que impulsó el redescubrimiento de Bach en Europa y consolidó su prestigio internacional como director y difusor musical.
Durante su carrera realizó numerosos viajes por Europa y estableció vínculos con destacados músicos y artistas contemporáneos. Inglaterra se convirtió en uno de los países donde fue más admirado, tanto como compositor como director. Sus visitas al Reino Unido inspiraron algunas de sus obras más célebres, entre ellas la obertura Las Hébridas —, también conocida como La gruta de Fingal— y la Sinfonía n.
º 3, conocida como Escocesa. A lo largo de su carrera, Mendelssohn cultivó prácticamente todos los géneros de su tiempo: sinfonías, conciertos, música de cámara, obras para piano y órgano, oratorios y música incidental. Aunque fue reconocido por una importante cantidad de composiciones, la que recorrió cada rincón del mundo fue una pieza circunstancial.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





