
La princesa Leonor opta por un look moderno y juvenil para recibir a León XIV en Cibeles: cuello de barco y maquillaje recargado
Ya ha dado comienzo la gran y esperada misa del papa León XIV en la Plaza de Cibeles. Tras un largo recorrido del pontífice a lo largo del Paseo de Recoletos subido en el papamóvil, ha sido recibido por miles de...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Ya ha dado comienzo la gran y esperada misa del papa León XIV en la Plaza de Cibeles. Tras un largo recorrido del pontífice a lo largo del Paseo de Recoletos subido en el papamóvil, ha sido recibido por miles de ciudadanos en uno de los enclaves más icónicos de la ciudad de Madrid. Allí, también se ha reencontrado por segundo día consecutivo con los reyes Felipe y Letizia y sus dos hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía.
Después de la sobriedad que marcó su estilismo durante la recepción oficial a León XIV en el Palacio Real, la princesa Leonor ha apostado por una imagen completamente distinta en la segunda jornada de la visita papal a España. Y es que, según afirma Vanitatis, el Vaticano ha marcado el protocolo de la segunda jornada en cuanto al código de vestimenta, destacando así “colores más frescos” para la celebración de la misa. Para la ocasión, Leonor ha lucido un vestido midi de inspiración minimalista y líneas limpias que destaca por su delicado color azul cielo.
Los detalles
El diseño, de silueta recta y corte sofisticado, incorpora un original detalle en el escote con cuello de barco, rematado con una pieza superpuesta que añade volumen y personalidad al conjunto sin renunciar a la discreción. El largo, por debajo de la rodilla, encaja perfectamente con las normas de etiqueta propias de una celebración religiosa de estas características. La elección refleja además una imagen más juvenil y relajada, alejada de los estilismos más institucionales que ha venido mostrando durante los últimos meses en sus compromisos militares.
La heredera ha completado el look con complementos coordinados en la misma gama cromática. Ha estrenado unos zapatos de tacón medio y un bolso a juego en estilo clutch, ambos en un azul ligeramente más intenso que el vestido. En cuanto a las joyas, ha optado por unos pendientes elaborados en oro blanco, diamantes y topacio azul, piezas que ya había lucido anteriormente y que armonizan perfectamente con el conjunto.
Su melena rubia ha aparecido parcialmente recogida en un semirecogido sencillo y natural, aportando un aire romántico a una imagen cuidadosamente estudiada. De esta manera, marca un look mucho más juvenil y desenfadado para un día marcado en la agenda como festejo. Por otro lado, la hija de Felipe VI se ha atrevido a lucir un maquillaje mucho más cargado de lo que acostumbra, con sombras también en tonos pastel y unos labios más marcados en tono nude.
Qué dicen los expertos
Ha acompañado el estilismo con un semirecogido que ha dejado lucir unas ondas naturales y unos pendientes de perlas sencillos. Su estilismo en el primer encuentro con León XIVLa visita de León XIV al Palacio Real supuso también el regreso de la princesa Leonor a los grandes actos institucionales vestida de civil, después de varios meses en los que su imagen pública había estado ligada casi exclusivamente a los uniformes militares de su formación castrense. La heredera aprovechó la ocasión para mostrar una imagen elegante, sobria y perfectamente ajustada al protocolo exigido para recibir al Pontífice.
Para este encuentro histórico, Leonor apostó por un abrigo-vestido negro de corte clásico y largo midi, una elección marcada por las normas de etiqueta vaticanas. A diferencia de la reina Letizia, que pudo vestir de blanco gracias al denominado “privilegio de blanco”, la Princesa de Asturias debía recurrir a tonos oscuros, una regla que también siguió la infanta Sofía. El diseño destacaba por su silueta femenina, con una amplia falda de vuelo y una cintura marcada mediante un cinturón ancho que aportaba estructura al conjunto.
Uno de los aspectos más llamativos fue el peinado. Leonor recuperó la melena suelta, una imagen poco habitual en los últimos meses debido a las exigencias de su formación militar, donde los recogidos han sido una constante. Su cabello, llevado de forma natural y ligeramente ondulado, contribuyó a suavizar la seriedad del estilismo y aportó un aire más juvenil.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





